Catena Zapata, bodega pionera y más importante de vinos en  Argentina, siempre se ha distinguido de los otros productores del mundo por su incansable dedicación al estudio y la investigación sobre cada aspecto de la viticultura y enología que pudiera mejorar e incrementar la calidad de sus vinos.

Sus bebidas viajan por todo el mundo y cada año Álvares y Sánchez trae un representante de Catena Zapata con el objetivo de medir el puntaje de aceptación de vinos en el mercado dominicano.

En esta ocasión la firma recibió a Pablo Guiñazú, quien desde 2013 desempeña la posición de export manager. El especialista en cata  conversó con el equipo de MetroRD de la filosofía de la bodega y diferentes formas de degustar un buen vino.

“La bodega cada vez es más meticulosa con el estudio de las parcelas y del viñedo crudo, de los microorganismos y bacterias que hay en el suelo, los cuales nos ayudan a tener un vino de mejor calidad” añadió.

“En Catena Zapata, siempre hemos creído que garantizando la calidad de nuestros viñedos garantizamos cada uno de nuestros vinos, y desde 1983, donde fuimos pioneros en realizar un proyecto de investigación sobre los microclimas, hasta la actualidad ha habido tres grandes transformaciones de las cuales puedo destacar los vinos de parcelas de identidad”.

¿Cuál es la filosofía de su bodega?

Elaborar vino de calidad desde argentina que puedan competir contra los mejores vinos del mundo.

¿Cuál es el secreto de una buena cosecha?

El trabajo que se hace en la viña es lo que determina la calidad de un buen vino.

¿Cómo debe ser una buena degustación?

Las horas del día son fundamentales cuando se sirve una copa de vino. Hay que tener en cuenta que el sabor del vino cambia. Por ejemplo; por las mañanas no sabe igual, podría decir que se pierden parte de sus propiedades, y es que al tener el sabor de las pastas dentales las pupilas gustativas no detectan los sabores primarios del vino.

Para poder tener una relación íntima con el vino, lo primero que se debe hacer es mirar el color, olerlo sin moverlo, si lo mueves lo estarás poniendo en contacto con el oxígeno y los aromas serán volátiles; entonces van a surgir los aromas secundarios y las diferentes capas de aromas que tiene escondido el vino.

Si tienes que quedarte con una Denominación de Origen y una variedad de uva, ¿cuáles serían?

Con el Viñedo Adriana de  origen de Tupungato Alto.

¿Qué deberíamos aprender de los vinos extranjeros?

Lo primero que el consumidor dominicano debe saber es cuáles son las cepas que se dan en cada región vitivinícola y sus propiedades, siendo este un conocimiento básico para ir introduciéndolo a la industria del vino.

Otra cosa no menos importante es saber tomarlo a una temperatura adecuada,  porque un vino servido a una temperatura no adecuada puede perder propiedades.

He visto cómo Álvares y Sánchez y Cava Alta han introducido y potencializado el consumo de vino en el mercado dominicano. De igual forma que hay una educación de consumo.  

Un vino para regalarse entre amigos…

Pues en nuestra carta de vinos, hay de todos para todos. Para compartir y relajarse con los amigos y en parejas, tenemos un Catena Malbec o  Angélica Zapata, ideales para relajarse. Para las parejas hay un Sardone, un vino blanco que va perfecto al paladar de las mujeres.

¿En cuáles mercados venden o les gustaría vender sus vinos?

Por la calidad de vinos que hacemos, y los precios, nuestro fuerte son los restaurantes, pero queremos llegar a ese público que aún no está introducido en el mundo del vino; ese que piensa que el vino es una bebida de clase. Queremos dejar claro que no hay etiqueta de consumo, estamos convencidos de que en cuanto lo prueben se enamorarán.  

El mejor maridaje para sus vinos es…

Las carnes rojas. Al maridarlo se realzan los sabores de ambos. Y pues aquí en el Caribe aconsejo el vino blanco con el pescado.

El momento perfecto para tomar un Catana Zapata es…

El mediodía.

¿Qué vino debería quedarse en una isla como esta?

Un Torrontés, un vino muy perfumado, con sabores cítricos, muchos aromas y que con el solo sabor del mismo no necesita maridaje.