Hace unos días se celebró en el país el  World Class Competition, un programa mundial de Diageo Reserve que elogia y eleva el arte de la mixología y coctelería.

El experto en mixología Paulo Figuereido conversó con MetroRD  sobre las bases del concurso y su posición como jurado del World Class. Sin embargo, no perdimos la oportunidad para hacerle algunas preguntas sobre su trayectoria en el mundo de la coctelera.  

“La mixología, la palabra como tal, no es más que el conocimiento de mezclar. Pero para mí, es una industria que involucra mucho más que la  mezcla de ingredientes para lograr un coctel, sino que esta técnica en general incluye bebidas, comida, sabores y olores”, explica Figuereido.

“Es el estudio más profundo del arte de mezclar bebidas. Es saber buscar un sabor y una sensación, jugar con los aromas y las texturas”, expresa.
 
¿En qué consistió el torneo de mixología? ¿Había algún requisito al momento de preparar los tragos?

Sí hay requisitos, porque no se trata de hacer una simple  bebida;  cualquier persona puede hacerlo. Aquí se trata de mucho más que eso. El barman tiene que ser una persona con una visión amplia,  con mucha cultura, capaz de hacer una bebida buena, rápida y sofisticada. Una persona capaz de saber por qué un ingrediente combina con otro, saber la razón de ser de cada cosa.

Los requisitos son fundamentales en una competencia, y aquí los participantes son sometidos a retos, cada uno acompañado de un seminario para medir su capacidad de mezclar.

¿Qué se buscaba en los participantes?

World Class busca un barman completo. No sólo que maneje el tema de bebidas e ingredientes, la técnica, sino que tenga empatía, ya que es importante que un barman conecte con las necesidades de cada cliente. Que tenga energía, simpatía, que sea rápido y que pueda hacer diferentes tipos de cocteles de alta calidad. Tiene que ser una persona creativa y que al igual que un chef, por ejemplo, sepa conceptualizar de acuerdo a la cultura y conocer todos los tipos de bebidas.

¿Cómo fue el proceso del torneo después de estar tres años fuera de combate?

La tecnología fue nuestra aliada, las redes sociales permitieron que la información se difundiera y llegara a muchas más personas. Este tiempo fuera de combate permitió que los concursantes se preparan mejor; sin dudas, tienen mucho más conocimiento sobre la preparación de las bebidas.

¿Cómo fue la experiencia como miembro del jurado?

Fue muy interesante, pero mayor es la satisfacción que siento al darme cuenta cuánto ha crecido el nido de bartenders en República Dominicana, y como jurado pude descubrir el gran potencial de los concursantes, lo que denota mucho la calidad en la enseñanza de la coctelería en el país.

De manera personal, no como miembro del jurado, ¿qué opinas con respecto a las competencias?

Las competencias son vitales para un barman, no porque sea una competencia donde hay otros colegas, sino porque son competencias donde compiten con ellos mismos. El mezclador debe buscar siempre la manera de ser mejor cada día y corregir los errores que se cometieron en la competencia pasada. Sin embargo, viéndolo como una competencia normal es importante porque les abre la mente y los hace más productivos, creativos.

¿Competiste alguna vez en torneos de coctelería?

Sí, muchísimo, hasta 2008.

¿Cuánto tiempo tiene en la mixología?

Llevo más de 16 años en esta industria.

¿Cuál es la diferencia entre un barman y un mixólogo?

El barman necesita saber más de cocteles comunes y populares, servir varios para diferentes personas a la vez, pensar rápido y atender a las personas. El mixólogo tiende a enfocarse en el arte y destreza de mezclar cocteles, estudiar los clásicos, elaborar nuevos y exóticos tragos, experimentar con destilados y mezcladores menos conocidos y, en general, ampliar los límites de la coctelería clásica.

¿Qué bebida no puede faltar en tu barra?

Cualquiera del portafolio de Diageo World Class Reserve. Y no es porque esté vinculado a ellos, sino porque realmente tienen una amplia gama de bebidas que son imprescindibles en una barra: Ciroc, Tanqueray, Johnnie Walker… Que son de alta calidad y que se prestan para todas las ocasiones.

¿Puedes compartir una receta de tu autoría?

Bueno, mis recetas van de acuerdo con el mercado. Me guío mucho por el país en el que me encuentre ya que cada uno tiene gustos muy diferentes y poseen una cultura y hábitos de consumo muy distintos. Pero si tuviera que pensar en alguna receta que aplique para la República Dominicana te diría que el coco encajaría muy bien, al igual que el cacao. Me enfocaría en darle prioridad a lo que realmente tienen y resaltar esas pertenencias del país.

¿Qué bartenders admiras?

Es muy difícil mencionarte uno, pero admiro a muchos. Especialmente con aquellos con los que he trabajado en Portugal, me enseñaron muchas cosas. Y de la nueva generación, yo diría que todos los que han trabajado con World Class, pues me han servido de inspiración. Son personas muy dedicadas y que han influido en lo que soy hoy.

¿Cuál es el cocctel más raro o exótico que has tomado?

¡Yo he bebido de todo! Pero los más interesantes van desde cocteles con ingredientes de las selvas del Amazonas, en Perú, como raíces, flores, plantas, hasta cocteles con insectos en México, una experiencia única. Exhorto a todos aquellos apasionados de los cocteles que se atrevan a variar y probar nuevas cosas como esta.