Cuando llueve mucho –como ha pasado en los últimos días–, los dominicanos decimos que el día está perfecto para tomar un rico chocolate caliente con agua o con leche.  Sin embargo, aunque muchos saboreamos esta exquisita bebida, pocos sabemos que este alimento lo produce nuestra tierra. Así es, porque República Dominicana es uno de los proveedores del mejor cacao del mundo.

El potencial del país se centra en el cacao orgánico, lo cual contribuye con la protección y mejora de los recursos naturales, el medioambiente y la biodiversidad. Según datos obtenidos, su siembra ocupa más del 13 % de la zona boscosa del territorio nacional.

Las provincias con mayor producción son San Francisco de Macorís, El Seibo y Monte Plata. Este esfuerzo por cultivar cacao de alta calidad y utilizar técnicas de agricultura orgánica hace que el país sea un productor interesante para las firmas de chocolate de alta calidad en Europa y Japón. Más allá de una linda etiqueta, la ingesta del chocolate produce bienestar en el organismo.

Su rica composición de antioxidantes favorece la salud cardiovascular, reduce la tensión y mejora el colesterol. Su consumo es propicio durante todo el año. Muchas personas lo comen cuando están tristes porque este alimento contiene una serie de componentes con propiedades euforizantes y estimulantes, entre los que se destaca la feniletilamina, que genera en el cerebro un estado de euforia y bienestar emocional.

Cacao del bueno

La chef Diana Munné, presidenta de Xocolat, explicó que en las plantaciones del país predominan dos tipos de chocolate: el Hispaniola (Fermentado) y Sánchez (Sin fermentar). El cacao Sánchez se produce en condiciones naturales, desde que se recoge del suelo hasta su secado, y es el de mayor exportación anual. Gracias a su alto contenido en manteca y su bajo precio, es más codiciado en el mercado norteamericano.

Mientras que el cacao Hispaniola, después de su corte, es sometido a un proceso de fermentación. Su alta demanda está en el mercado europeo. Munné, quien además es la vicepresidenta de Asociación Nacional de Chefs (Adochefs), resaltó que al comprar una barra de chocolate no siempre es fácil elegir entre los que no tienen azúcares añadidos o los ingredientes más diversos. “El azúcar por sí sola tiene mucho sabor y le hace competencia al chocolate, cuyo verdadero sabor es amargo”.

Aseguró que el consumo del chocolate es muy diverso. Se usa en ensaladas, en comidas con sal, en licor, en malteadas, como sustituto de las nueces y en combinaciones tan extraordinarias como el chocolate con tocineta, menta y ajonjolí. ¿Se animan a probarlo?

Una buena noticia es que el cacao cultivado en suelo dominicano fue incluido en el selecto grupo de 15 países del mundo reconocidos como productores de cacao gurmé por la particularidad del aroma, textura y sabor de nuestro cacao.

Según datos del libro Impacto de la agroforestería en cacao de República Dominicana, en el país el fruto comenzó a cultivarse hace más de 400 años y en sus inicios se ingería como bebida espumosa y amarga y más tarde luego comenzó a endulzarse.

Aportes de Xocolat

Diana Munné pertenece a la cuarta generación de una familia con vasta tradición en la exportación e industrialización de este producto que los mayas y aztecas consideraban  el “alimento de los dioses”.

Ella se formó como repostera en Estados Unidos. Al llegar al país, creó Xocolat, que desde sus inicios en 1993 se ha caracterizado por ser pionera en la elaboración de finos chocolates con su propia fórmula de 100 % chocolate Hispaniola Orgánico. “Por eso, nos sentimos con la responsabilidad de educar a las nuevas generaciones, en la cadena de valor de nuestro cacao y chocolate”.

Para cumplir con este objetivo, Diana Munné presentó el programa de educación de Xocolat denominado “Conoce tu cacao dominicano”, dirigido a estudiantes y profesionales de la gastronomía, así como a los infantes y adultos interesados en conocer más sobre el cacao dominicano.

Explicó que el programa de actividades incluye visitas de alumnos de colegios y escuelas de cocina a las instalaciones de Xocolat, celebración de cumpleaños, talleres corporativos de trabajo en equipo, catas, campamentos de verano, talleres personalizados para profesionales y amantes del chocolate.

“Durante estas divertidas dinámicas, los participantes podrán elaborar sus propias barras de chocolate, mientras iremos explicando el manejo e industrialización del cacao dominicano, considerado como uno de los mejores del mundo”, afirmó.

En su calendario, los viernes en la mañana reciben estudiantes de los colegios, a quienes les explican el proceso de siembra y elaboración del chocolate, sus distintos ciclos de producción, destacando que en el chocolate negro, sin leche ni azúcares añadidos, se conservan más sus propiedades. “También, les enseñamos a manipular el chocolate y a fabricar sus propias barras con los sabores deseados. La idea es que experimenten y perfeccionen su paladar”.

Una familia con tradición chocolatera

Oriundos de Cataluña, España, los hermanos José María y Trifon Munné Trullols, junto a su primo José  María Trullols Calvis, después de algunos años de haberse radicado en el país y operar un negocio familiar, se asocian en 1935 para fundar a Munné & Co., C por A.

En sus inicios, la empresa exportaba cacao en grano; a partir de 1975, incursionó en el procesamiento del producto con una moderna planta. Galo y Antonio Munné son los responsables de que esta empresa produzca para el mercado local y externo las tabletas de chocolate Munné, así como la Cocoa Dulce Munné, Chocolate Líquido, Cocoa Amarga y una variedad de productos de alta calidad y preferencia. Posteriormente, la empresa incursionó en la elaboración y comercialización de chocolate blanco.

A esta familia pertenece la tienda de chocolates finos Xocolat C. por A., creada en 1993 por Diana Munné, la cual actualmente tiene presencia en varias plazas comerciales.