¿Cuándo debo llevar a mi hijo al dentista por primera vez? ¿Los dientes temporales (conocidos como “de leche”) deben cuidarse con la misma dedicación que los definitivos? ¿Debo invertir en el dentista, cuando mi hijo aún no cambia los dientes?

Muchos padres se hacen estas preguntas y se ven un tanto desorientados sobre el cuidado dental de sus hijos, limitándose a una limpieza bucal con el cepillo de dientes, sin recurrir a métodos más completos, que serán en definitiva un verdadero seguro de salud bucal para los más pequeños.

Ya hoy existen tratamientos que comienzan en la primera dentición y que son efectivos para cuidar los dientes definitivos, aunque estos aún no aparezcan.

La doctora Patricia Alvear, odontopediatra, explica que estos procedimientos de prevención tienen varios objetivos que van más allá de lo que se espera en la visita al dentista.

“En primer lugar, se busca evitar la aparición de caries o de otras enfermedades dentales. Además, ayuda a que la primera experiencia que un niño tiene con un dentista no sea traumática, ya que se realizan tratamientos no dolorosos ni invasivos. También resultará en un ahorro para los padres, pues al mantener una salud bucal adecuada se evita la realización de tratamientos futuros que implican un gasto económico mucho mayor para ellos”, explica.

La especialista señala que son tres los procedimientos que se realizan en esta prevención para los niños, tanto en edad escolar, como durante su primera dentición.

1.-Fluoración de dientes en niños

Se ha demostrado que las caries pueden evitarse con el uso de flúor gracias a los efectos beneficiosos que tiene sobre los dientes. El flúor se aplica en la consulta dental y también existe en las pastas de dientes. Es importante consultar con su odontopediatra cuál es la pasta adecuada para la edad de sus hijos.

Si bien el flúor protege los dientes a todas las edades, el grupo que más se beneficia de su uso son los niños, ya que la prevención a temprana edad evita la necesidad de futuras intervenciones.

2.- Sellar los  dientes

“El sellante es un material que rellena las irregularidades que tienen los molares, lo que permite tener una mejor higiene; es un procedimiento indoloro y seguro”, explica Alvear.

Se recomienda sellar los molares temporales dependiendo del examen individual y los molares permanentes tan pronto aparezcan en la boca (alrededor de los sies años), antes que las caries puedan afectarlos. Del mismo modo, se recomienda sellar los premolares que aparecen posteriormente.

3.-Educación e instrucción de higiene

Es importante acercarse a programas de educación en prevención dirigido al cuidado bucal de los niños.

El odontopediatra enseña en detalle a padres y pacientes cómo realizar un correcto cepillado de dientes, los elementos de higiene bucal necesarios para cada caso y se educa en relación a dieta cariogénica y hábitos bucales, lo que es de gran importancia, pues la salud bucal en la adultez dependerá en gran medida de los cuidados aplicados en los primeros años de vida.