Los rastreadores de fitness portátiles se han convertido en elementos casi tan esenciales como un par de zapatillas decentes, y los tienen uno de cada 10 adultos en EE.UU.

A pesar de su creciente popularidad, los rastreadores no benefician los niveles de actividad de las personas, de acuerdo con un nuevo estudio.

Un equipo internacional de investigadores decidió averiguar cuál es el impacto, si es que lo hay, que estos dispositivos tienen en los hábitos de ejercicio y salud física de las personas.

Los investigadores, que publicaron sus resultados en la revista The Lancet Diabetes and Endocrinology, examinaron la actividad de 800 empleados a tiempo completo de 13 organizaciones en Singapur.
Los pacientes fueron asignados al azar a un grupo de control sin rastreador, un grupo con sólo un rastreador, un grupo con rastreador más incentivos en efectivo o un grupo de rastreador más donaciones a un grupo de caridad.

El primer grupo no recibió ninguna bonificación, el segundo recibió premios en efectivo si usaban los dispositivos, mientras que a otros se les dijo que el dinero sería dado a la caridad si lograban su objetivo de 10,000 pasos al día.

Luego, los investigadores midieron los niveles de actividad física de cada participante y los resultados de salud, incluyendo su peso, presión arterial, la capacidad cardiorrespiratoria (o la capacidad aeróbica), la calidad de vida a los seis (con incentivos) y 12 meses (sin incentivos).

“Encontramos que los rastreadores de actividad por sí mismos no aumentan la actividad física o mejoran la salud a corto o medio plazo”, dijo el autor principal, Eric Finkelstein de la Escuela de Medicina de Duke-NUS en Singapur.

Y agregó: “Hemos descubierto que los incentivos en efectivo parecen aumentar la actividad física en el corto plazo, aunque el incremento sólo aumenta un promedio de aproximadamente cuatro minutos adicionales de actividad aeróbica. Pero no es suficiente para mejorar la salud”.

Tras los pasos aeróbicos

Al final de los 12 meses, el grupo de incentivo en efectivo no sólo volvió a los niveles de actividad física del comienzo, sino que en realidad volvió a un nivel un poco peor después de que los incentivos fueron detenidos.

“Es probable que sólo pasos regulares no sean lo suficiente para que la gente se vuelva más saludable”, dijo Finkelstein. “Pasos aeróbicos o medidas activas tomadas a una cadencia más rápida son más propensos a mejorar la salud. Los nuevos rastreadores de actividad están empezando a captar esta información, y esto podría ayudarle a la gente a ponerse más saludable. Sin embargo, aún queda por abordar el reto de conseguir que la gente siga con el uso de sus rastreadores. Tal vez los incentivos orientados a los pasos aeróbicos podrían ayudar”.

En el futuro, los investigadores están planeando llevar a cabo más estudios para examinar el efecto de otras estrategias de compensación para motivar el aumento en la actividad física.