Buena comida, tres espacios a escoger y música en vivo tres noches a la semana es lo que propone el Restaurante Valentina en su nueva etapa, en la que estrena chef, un menú reformulado y nombre distinto.

Este proyecto que comenzó en el 2013 como Bistro Valentina, pasó a ser Valentina y fusiona en la cocina española e italiana en montajes modernos, de la mano de la chef Canelle de Lengaigne.

“En los casi tres años que tenemos en el mercado hemos aprendido mucho, hemos evolucionado y queremos llevar a otro nivel este proyecto que tiene como objetivo ofrecer placer a los sentidos de nuestros comensales, por eso nos hemos renovado”, afirmó Ramón Olivares, propietario del establecimiento.