Todos hemos sufrido de algún mal en el rostro; unos más fuertes que otros, pero está comprobado que 7 de cada 10 personas han padecido de alguna enfermedad en la dermis.

En ocasiones no sabemos diferenciar los síntomas y, cualquier “rojo” lo adjudicamos a  alguna alergia. ¿Pero sabes lo que es la rosácea?

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta generalmente el rostro, en especial las mejillas, nariz, y barbilla. La causa es desconocida y su ocurrencia puede ser transitoria, recurrente o persistente. Tiene más preferencia por personas de piel blanca y que se encuentran en el grupo de edad entre los 30 y 60 años.

Para reconocerla, en un inicio puede ser difícil establecer una diferencia entre dermatitis, acné  y  rosácea, según nos comentó la doctora Michelle Herrera, dermatóloga cosmética en medicina antienvejecimiento y láser.    

Asegura que una de las características que puede ayudar a diferenciarla es que en la rosácea,  el enrojecimiento es persistente, suele tener telangiectasias (dilatación de los vasos sanguíneos) y suele asociarse al calor, la ingesta de vino, incluso a algunos alimentos muy condimentados o picantes.

Síntomas más frecuentes

El enrojecimiento, rubor o también llamado eritema facial, es una de las primeras manifestaciones de la rosácea, según informa la doctora egresada de de la Universidad John F. Kennedy, de Buenos Aires, Argentina.

Añade que síntomas como la sensación de ardor o tirantez cutánea son muy frecuentes y ocasionan un fuerte impacto en la calidad de vida de quien la padece.

“En casos más avanzados podemos encontrar, además, la presencia de pápulas y pústulas, que se manifiestan como lesiones elevadas, por lo que en muchas ocasiones tienden a ser confundidas con acné. También pueden observarse vasos sanguíneos visibles de predominio en la zona nasal, que recibe el nombre de telangiectasias. La rosácea puede también afectar los ojos y presentar síntomas como resequedad, enrojecimiento e hinchazón”, dice la experta y directora médico en Medical Laser Center (CMD), quien  detalló que para detectar la enfermedad se debe realizar la prueba de investigación de Demodex y biopsia de piel.

Atento a los factores externos

Herrera afirma que la causa exacta de la rosácea se desconoce, aunque se han descrito factores que contribuyen a su aparición. Se cree por lo tanto que su origen se debe a la combinación de varios factores:

El clima tiene un papel determinante, siendo la exposición solar un factor perjudicial. La presencia del ácaro Demodex folliculorum también contribuye a la aparición de esta patología.  Los factores externos que precipitan la aparición de enrojecimiento incluyen cambios bruscos de frío a calor, alcohol, comidas muy calientes o picantes y uso de cosméticos muy abrasivos. También nos explicó que la predisposición genética influye en su aparición.

Estados o etapas

Se saben de tres, el primero:

Estadio I: (Telangiectásica) en el cual el enrojecimiento deja de ser pasajero y permanece por horas o días, la piel se vuelve mucho más sensible y arde al entrar en contacto con cosméticos y maquillajes. Es en este momento que aparecen las telangiectasias en la nariz,  pliegues nasolabiales y en las mejillas.

Estadio II: (Papulopustulosa) las mismas lesiones que aparecen en el estadio I se agravan y se ven acompañadas por pápulas y pústulas. Cuando éstas son grandes pueden dejar cicatrices de importancia, además los poros se ven notablemente dilatados.

Estadio III: (Granulomatosa) los signos evolucionan y aparecen grandes nódulos inflamados y forúnculos que engrosan de forma irregular la piel, sobre todo en nariz y mejillas.

Es importante tener en cuenta que la rosácea ocular causa inflamación de los párpados, iris y de las conjuntivas, así como también  puede ocasionar queratitis.

En estos casos es necesario un tratamiento dermatológico en combinación con uno oftalmológico. Cabe destacar que en casos muy poco frecuentes puede llegar a producir ceguera.

Tratamiento

La doctora destacó que, si bien  la rosácea no tiene cura, es una enfermedad tratable y manejable por diferentes vías.

El tratamiento debe ser individualizado en función del tipo clínico de rosácea y las expectativas de cada uno de nuestros pacientes. En el arsenal terapéutico disponible se encuentran los antibióticos tópicos y orales. El láser en los últimos años se ha posicionado como una de las terapias más efectivas para tratar esta enfermedad.  

La especialista recomienda evitar la exposición solar y utilizar siempre filtro solar.   

Ingerir bebidas alcohólicas empeora el problema, por lo que debe ser muy limitado.  
Y se deben evitar los alimentos condimentados o picantes.  

Trucos caseros:

-Mantén la piel hidratada.  

-No utilices cosméticos abrasivos.

-Opciones para descongestionar y calmar la piel en casa incluye (manzanilla y caléndula) en forma de compresas frescas.