El lunes es el día perfecto para empezar cosas. Empezar un trabajo nuevo, cambiar tu rutina de ejercicios, iniciar una dieta más sana, lo que sea. Por eso escogimos este día para presentarte a Johnny Martínez, instructor de yoga y un abanderado de la vida en armonía y balanceada en todos los sentidos.

Eso se nota apenas lo conoces. Y no solo porque está súper en forma. Hay prácticas o hábitos que quizá no asocias con tu salud, pero que a mediano o a corto plazo tienen un impacto en tu calidad de vida. Por ejemplo: Johnny es cuidadoso con el medioambiente, parece estar siempre de buen humor y es de esas personas que irradian buena onda, contagiando de bienestar a todo el que lo conoce. ¿Cuál es el secreto?

Estas de suerte. Conversamos con él y logramos que nos compartiera esas prácticas que le han permitido llegar a este estado de bienestar, a sentirse bien por dentro y por fuera y transmitirlo. Aquí los 7 hábitos de una persona altamente saludable.

1.- Cuida tus hábitos alimenticios.

Es un hecho. Dependes de lo que comes y es importante tomar consciencia de eso porque tu alimentación se reflejará en tu organismo.

No se trata de obsesionarse o vivir a dieta, es más bien comer bien, de manera balanceada, y ser frugal, no comer más de lo que necesitas.

Si comes de manera sana, difícilmente necesitarás hacer dieta. Yo, en particular, dejé de comer carne y, desde ese momento, noté cambios sumamente positivos en mi cuerpo. Quizá una persona que siempre ha comido carne no note algunas cosas de su organismo porque siempre han estado allí, sin embargo, cuando dejas de comer carne tu cuerpo cambia y responde de manera más favorable. Pero eso es algo personal.

Lo más importante es conocerte y descubrir los hábitos que le hacen bien a tu salud y los que no. En mi caso, tampoco uso drogas, ni fumo, ni tomo alcohol. Culturalmente, se nos enseña que para poder pasarla bien, para poder desinhibirnos o divertirnos necesitamos tomar alcohol, y no es así. Esos son condicionamientos que se te instalan, pero si lo decides, puedes aprender a vivir de otra manera.

No digo que no puedas tomarte una copa de vino de vez en cuando si la disfrutas, porque no se trata de reprimirte, eso tampoco es calidad de vida. Me refiero a saber reconocer y cultivar los hábitos que le hacen bien a tu cuerpo.

2.- Mantén buenas relaciones personales.

Trata de rodearte de personas que te sumen, que aporten a tu vida, personas de las que puedas aprender o, sencillamente, con las que puedas pasarla genuinamente bien.

Limita tu contacto con la gente que te pone de mal humor y te desgasta, ya sea un amigo, tu pareja o una relación laboral. Aunque a veces no te des cuenta, a mediano o largo plazo, las relaciones tóxicas afectan tu calidad de vida. Hace una total diferencia cuando te asocias con personas que comparten tus valores.

3.- Mueve tu cuerpo.

No es saludable llevar una vida sedentaria. No tienes que ir al gimnasio dos horas todos los días si no te gusta, pero necesitas tener actividad física. Puedes caminar en el parque, montar bicicleta, nadar, correr en la playa, lo que quieras. Se trata de hacer que tu cuerpo se mueva.

El sedentarismo atrofia los músculos. Al igual que a la hora de escoger tu trabajo, aquí también es cosa de descubrir de qué manera te gusta moverte, y hacerlo. Puede ser bailando, puede ser practicando un deporte, puede ser hacer pesas en el gimnasio, lo que prefieras, pero lo necesitas para estar sano.

4.- Trabaja en tu pasión.

La explicación a esto es simple: ¿cuántas horas de tu día le dedicas al trabajo, 8, 10? ¿Y cuánto tiempo dedicas a prepararte para ir al trabajo, o de camino hacia o desde el trabajo?

Si sacas la cuenta, fácilmente te pasas la mitad de tu vida trabajando. Para mí, no puedes pensar en el trabajo como una forma de ganar dinero y punto. Hay que saber invertir el tiempo. Son demasiadas horas para no escoger una carrera que verdaderamente disfrutes y te apasione.

Todo el mundo tiene sus talentos, explora los tuyos. Pienso que hay que encontrarle a tu oficio un sentido de misión, saber que es importante por algo. Si cada vez que piensas en tu trabajo sientes tedio, eso no es lo tuyo. Y no digo que a veces no tengas ganas de quedarte en casa, a todos nos pasa, pero si esa sensación se prolonga demasiado, es hora de buscar otra cosa que hacer.

5.- Cultiva la alegría.

Rodéate de las personas, las cosas y las situaciones que te hacen feliz. Juntarte con quienes que te hacen reír, comer tu plato favorito, escuchar la música que te gusta, todo eso es cultivar la alegría.

Considero que es importante estimular las emociones positivas sobre las negativas. No es cuestión de no sentir nada malo, sino de no quedarte mucho tiempo en ese lado, sino tratar de moverte hacia la alegría. De cualquier situación, incluso las que parecen más negativas, puedes aprender algo y sacar algo positivo. Eso es lo que hace a una persona alegre.

6.- Saca tiempo para el ocio.

Con esto no me refiero a quedarte en un sofá todo el día o a no hacer nada, sino dedicar tiempo a hacer cosas que te gustan solo por el placer de disfrutarlas, libre de obligaciones. Yo pienso que la sociedad, poco a poco, está volviendo a eso. Cuando haces las cosas por gusto, porque las disfrutas, naturalmente te sientes bien.

7.- Desarrolla la sensorialidad.

Aprende a experimentar las cosas con todos tus sentidos. Desde comer, hasta trabajar. Me explico: si estás comiendo algo, enfócate en percibir la textura, la temperatura, el aroma, verla, saborearla. Es como desmembrar algo y disfrutarlo por partes y a plenitud.

Eso se aplica también a las relaciones personales. Poder expresar las emociones claramente es una experiencia sensorial; poder demostrar amor, pasión, y las emociones que sean menos positivas o más pesadas, también, es cuestión de saber manejarlas sin necesidad de reprimirlas. La forma en que trabajas, la forma en que te mueves, cómo te ejercitas, comes, enamoras a alguien –todo eso puedes vivirlo y experimentarlo con todos tus sentidos y hacerlo más placentero. Es un arte.

Sobre Johnny Martínez

Johnny es fundador de Espacio Swásthya, que además de ser una escuela de yoga, funciona como una especie de refugio de cultura y bienestar donde podrás participar de conferencias, cursos y talleres sobre comportamiento, gastronomía y filosofía. Dirección: Calle Federico Geraldino # 50, ensanche Piantini, Santo Domingo. Teléfono: (809) 732-1628