¿Cómo definiría este momento en su carrera?

He llegado a un punto en mi carrera en el que no tengo un atelier, con personas detrás haciéndome vestidos. Yo tengo un estudio y una serie de personas que trabajan conmigo freelance y trabajamos por proyectos.

Diseños, fichas técnicas, lo que sea. Así hacemos lo de Jumbo y muchas otras cosas más. Y estoy haciendo las cosas así porque quiero más tiempo para poder disfrutar mi vida. Esto me permite trabajar como yo quiera.

Usted diseña para su propia marca, pero también ha sido director creativo para otras firmas. ¿Cómo es el proceso de crear para marcas diferentes de manera paralela?

Tengo la habilidad de hacer ese cambio sin mayor problema. Logro entender y visualizar la marca para la que estoy trabajando y adentrarme en ese mundo.

En ese momento, yo soy esa marca. Eso sí, no diseño para varias compañías al mismo tiempo, sino que me enfoco en un proyecto a la vez.

A mis empleados los mantengo enfocados en un solo proyecto y ni siquiera menciono los que vienen en el futuro para no confundirlos y que puedan concentrarse en lo que tenemos hoy.

¿Qué lo inspira a la hora de diseñar?

Me gusta mucho que me hagan esa pregunta. Quizá sería cliché que te dijera que me inspira todo, pero la verdad es que me inspira mi vida. Yo tengo un hashtag: #mundosully, y eso es lo que me inspira.

Los viajes, las conversaciones, lo que veo, una canción, una idea que me comentan. Siendo realistas, de nuevo te digo que esto es un negocio.

Yo no soy un pintor que puede esperar a que la musa llegue para empezar un cuadro. Yo tengo que inspirarme, pero si mi proyecto es hoy, hoy tengo que bajar la musa. Y me funciona.

¿Cómo es la mujer del mundo Sully?

Es la mujer de todos los días, no importa su clase social. Para mí, la moda es sobre lo que está pasando hoy, en las noticias, en los distintos países, en la vida, y ella es la reflexión de eso.

Esa mujer es la misma en cualquier lugar del mundo.
 
En los últimos años se ha dado un movimiento de personas abogando por una mayor diversidad en las pasarelas. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Yo pertenezco al Council of Fashion Designers of America (CFDA), y algo que nuestra presidenta, Diane Von Furstenberg, dice siempre, y yo estoy totalmente de acuerdo, es que no entiende por qué todas las modelos tienen que ser flacas, por qué tienen que ser todas altas, o todas rubias, si todos somos diferentes.

Yo pienso que debe haber modelos de todos los tamaños, de todos los colores, de todos los tipos, porque así es el mundo.

Ahora, tú vas a un fashion show, haces una foto, la subes a Internet y esa imagen la pueden ver en todo el mundo.

Lo que ven debe poder conectar con cualquier persona en cualquier lugar. Además, ¿quién soy yo para decirle a una muchacha talla 14, 16, 20 que no puede usar mis diseños?

Creo que todos los diseñadores debemos ponernos en el plan de presentar nuestras colecciones en todo tipo de modelo. Las compañías ya lo están haciendo, creando ropa para todos los tipos de figuras, pero no lo anuncian, no lo presentan, le tienen miedo a ese cambio.  

A propósito de diseñar para todo tipo de mujer, hablemos de sus exitosas colecciones para Jumbo, la cadena de tiendas por departamento. ¿Qué fue lo que le interesó del proyecto?

Ellos me lo habían pedido por tanto tiempo, y a decir verdad, era una idea fantástica. Nunca había hecho algo así, pero mis colecciones siempre han sido “de venta”, a mi lo que me interesa es ver mi ropa en la gente y esta fue una oportunidad para que fuera así.

Además, ellos saben lo que están haciendo. Tienen las factorías en China y en Perú, me envían todo para aprobarlo, y funciona.

Se lo recomiendo a cualquier diseñador. Se gana dinero, se logra una proyección distinta y se aprende. Yo aprendí a ver otro consumidor. Es otra cosa.

¿Qué siente cuando visita República Dominicana para temas relacionados con la moda?

Me encanta venir por temas de moda, me gusta ver que hay cosas pasando.

Esta vez vine invitado por la UASD y dije que sí de inmediato. Primero, porque no sabía que la UASD tenía moda, y eso es importante.

Ellos querían darle un giro a su primer encuentro de diseño de moda y hacerlo  enfocado en la parte de negocio de la moda, y eso fue lo que más me interesó. Sabemos que aquí hay mucho talento, excelentes diseñadores, pero la parte del negocio no está.

¿Considera que es eso lo que le falta a la moda dominicana para alcanzar su potencial máximo?

Contamos con excelentes diseñadores pero no estamos enfocados en vender ropa. Aquí hay muchísimas compañías fantásticas que pueden usar a los diseñadores, hay diseñadores muy buenos, pero no hay un enfoque en negocios.

Nos tenemos que enfocar. Vivimos en la República Dominicana y tenemos que hacer ropa  para este país.

Precisamente por eso me entusiasmó tanto venir al panel de la UASD, porque quisiera que la nueva generación entienda que esto es un negocio y hay que tratarlo como tal. 

Quisiera que nuestros diseñadores se enfocaran, pensando en alguien como Jenny Polanco, por ejemplo, y aprendieran de esa trayectoria. Jenny vendía blusas de lino, se enfocó en algo específico, y mira lo que es su carrera ahora. Tiene empleados, vende muy bien, es una empresa.  

Hablando de la moda local, ¿a qué atribuye el creciente éxito de las modelos dominicanas en las capitales de la moda?

A que son fabulosas. Siempre hubo chicas fabulosas, pero no eran lo que se estaba buscando en ese momento. El mundo ya está listo para ver chicas diferentes en las pasarelas.

Las dominicanas son frescura para la vista, representan algo que no se ha visto antes y la gente siempre quiere ver cosas nuevas. Ya hemos visto las niñas brasileñas, a las niñas rusas. Las dominicanas son distintas, tienen el cabello diferente, no temen enseñarse como son, porque son tan bellas como las demás.

Otro factor para el éxito de estas chicas es que en República Dominicana hay gente que se ha esmerado y batallado para que esas muchachas lleguen a Europa y Estados Unidos. A ellos hay que aplaudirlos porque son los que han hecho que eso pasara porque han creído en ellas, a pesar de saber que están exportando un producto diferente.

¿Qué proyectos tiene en carpeta?

Estoy trabajando con varias compañías europeas que desean entrar con sus marcas a los Estados Unidos, específicamente en el área de los vestidos.

Ahora mismo hay un importante diseñador en Francia que quiere que yo trabaje con ellos, pero aún no está decidido.

Trabajo mucho asesorando otras compañías, independientemente de mi marca. Yo llego, ellos me muestran su situación y como no estoy viciado con la marca, puedo darles una visión objetiva de lo que necesita su compañía basado en mi experiencia.

La moda ha cambiado y hay que cambiar con ella. Hacer este tipo de trabajo me da la oportunidad de hacer las cosas que me gustan y viajar por el mundo entero, así que por qué no hacerlo.