La modelo Natalia Vodianova está creando una nueva tendencia en Rusia, al ofrecerle a las personas con necesidades especiales la oportunidad de codiseñar colecciones para la industria de la moda. La línea denominada “Mini Me”, que fue presentada en un evento de caridad llamado Fashion with Purpose, en Moscú, fue parte de un proyecto conjunto entre la marca rusa Zarina y la fundación de caridad de Vodianova, Naked Heart.

La gama cuenta con diseños idénticos –incluyendo vestidos, jeans y blusas– para madres e hijas, inspirados en cuentos de hadas tradicionales rusos. La llamada “Supernova”, quien tiene cuatro hijos, habla con Metro acerca de por qué la tecnología está cambiando el sector de la caridad.

El tema principal de la colección de Zarina es el de cuentos de hadas rusos. ¿Por qué?

Es históricamente la primera marca del sector de la moda rusa. Por lo tanto, para esta empresa, es muy importante promover la cultura local. Además, es un gran tema para la industria de la moda, ya que está llena de personajes maravillosos.

¿Cómo surgió la idea de crear ropa idéntica para madres e hijas?

Quisimos impresionar a los compradores. Para mí, como madre, la oportunidad de llevar la misma tenida que mi hija es un momento de especial placer. La colección “Mini Me” está destinada a evocar estas emociones positivas en las madres e hijas, y, por supuesto, en sus familiares y amigos.

¿Cambió algo desde que fuiste descubierta por un agente de modelos?

Cambió todo; es incluso muy difícil de comparar el entonces y ahora. El ritmo de vida y el trabajo, y las demandas en mí misma, son bastante diferentes.

¿Cuál era tu sueño?

Soñaba con no tener que pensar en el mañana. Mi tarea principal era satisfacer mis necesidades básicas y sobrevivir. Yo sabía quien no tenía que ser, pero en quién debería convertirme era muy difícil de saber.

Tu fundación Naked Heart tiene un proyecto con Zarina, así como una iniciativa con Adidas. ¿En qué otros campos estás también trabajando?

Estoy trabajando en nuevas tecnologías para el sector de la beneficencia. No hace mucho tiempo, como cofundadora, lancé una aplicación móvil llamada Elbi, que estuvimos desarrollando durante tres años con nuestro equipo internacional. Está diseñada para cambiar la actitud de la gente hacia la caridad, para que ayudar a los demás sea fácil y divertido.

¿Cómo funciona?

Por ejemplo, se puede, a través de un teléfono inteligente, donar o leer sobre una acción benéfica. Cada día Elbi cuenta historias interesantes y ofrece una oportunidad de tomar acción: hacer un dibujo o tomar una selfie, dejar un comentario inspirador o algo por el estilo. A través de las nuevas tecnologías estas acciones sin duda ayudarán a alguien.

¿Cómo ayudan a la gente?

Por ejemplo, hay un botón de “Amo”. Es innovador, porque las personas se inspiran para hacer cosas buenas y no sólo pulsan un botón “Me gusta” sin sentido.

Por ejemplo, al pulsar Amo en una imagen o fotografía, los usuarios pueden donar US$1. Así es como con los dibujos, fotos y los comentarios planeamos poder recaudar fondos para organizaciones benéficas. Y para ayudar, no hay necesidad real de donar dinero, uno puede hacerlo de forma creativa.

¿Es un proyecto internacional?

Sí, aunque Elbi sigue siendo una empresa start-up, ya hemos realizado más de 800 proyectos para 32 organizaciones benéficas en 88 países, y hemos inspirado a los usuarios en más de 25 mil buenas acciones.

La frase

Estamos haciendo nuevas tecnologías para el sector de la caridad. Natalia Vodianova