Hace 34 años, en Chicago, Illinois, Milton y su padre Sigmund iniciaron el negocio de fabricar calzados para el hombre que busca el balance entre el estilo, la comodidad y la calidad.

La marca FLORSHEIM ha mantenido su presencia por más de cuatro décadas.

Por tal motivo, sus ejecutivos celebraron la presencia de uno de sus herederos, John Florsheim, quien vino a entregar personalmente el certificado de cliente más importante de la marca a Eduardo Sánchez, por su fidelidad a través del tiempo y por conservar en su clóset 107 pares de calzados de la marca.