A pesar de las denuncias, de los realities con blogueras de moda conmovidas, movimientos e incluso trágicas fotos de las condiciones de vida infrahumanas de los trabajadores de la industria de moda —como la tragedia del Rana Plaza, que dejó 1,127 muertos—, la “moda rápida” o “fast fashion” sigue su ascenso.

De hecho, ante el crecimiento de las compras online, marcas como MNG presentarán 12 tendencias al año y se saltarán colecciones. Inditex tuvo, a final del año pasado, ganancias de 854 millones de euros netos de beneficios, lo que representa un aumento del 12.15% respecto al año pasado y planea dominar el mercado online.

Pero ante este frenesí consumista, un documental muestra la realidad detrás de la industria. La cadena de producción que hace que muchos vivan existencias miserables, y poco remuneradas por una prenda que irónicamente pasará de moda en un mes y se dañará en tres.

El documental “The True Cost”, de Andrew Morgan, que se presentó el año pasado, muestra el terrible impacto humano y ecológico de un modelo de industria de moda, y ahora se empiezan a ver las consecuencias del trabajo del director. Publimetro habló con Morgan sobre lo que halló en su investigación.

¿De dónde surgió la idea de hacer el documental?

– Acababa de terminar mi última película cuando estaba tomando el café una mañana y miré la historia de la portada del New York Times. Era sobre la tragedia del  colapso del edificio del Rana Plaza (que dejó 1,127 muertos). Al leer el artículo estaba absolutamente impactado e impresionado al pensar que jamás había pensado sobre el origen de mi ropa.

Comencé a leer, a observar y a hablar con todo aquel que pudiera darme más información sobre la industria. Y luego me convencí de que este tema era una película que yo quería hacer.

¿Cómo comenzó a investigar y cuán difícil fue este proceso?

– Fue un período intenso. Me ayudó mucha gente con experiencia y también muy generosa alrededor del mundo. Un documental como este no se había hecho antes, por lo que mucha gente que ha estado investigando y haciendo activismo estuvo presta para ayudarme.

Fue muy difícil en el sentido del alcance y la escala, ya que la producción tomó lugar en 13 países alrededor del mundo y por esta razón, meter la cabeza y el corazón en aspectos tan duros como los que vimos fue a veces abrumador.

Hablando de eso, ¿qué cosas impresionantes y terribles halló durante la producción de “The True Cost”?

– Aprendí y hallé varios datos impactantes. La moda es la industria que más depende de la mano de obra en todo el planeta. También es la segunda industria más contaminante.  Genera tres trillones de dólares anuales que están sobre las cadenas de varios trabajadores mal pagos.

Pero lo que me cambió la vida fue ver el terrible impacto sobre la vida de la gente, eso fue inolvidable. Cuando tú ves la vida de otras personas de cerca es difícil ignorarlo y dejarlo de lado.

¿Cree que “The True Cost” puede cambiar un poco la forma en la que consumimos moda?

– El verdadero propósito de un documental como este es abrir un debate necesario. Estamos comenzando a ver todos los efectos de este sistema alrededor del mundo. “The True Cost” está disponible en casi 100 países y la reacción ha sido abrumadora. Hablar de esto es la clave para dar una mirada seria sobre lo que está mal y lo que se puede hacer justo ahora.

¿Qué le puede decir a la gente que no puede consumir ropa sostenible?

En Asia, África y Latinoamérica es casi imposible encontrar algo de tendencia y de diseño a buen precio. No se puede gastar mucho en ropa, porque no es una prioridad, por lo que estas marcas están muy bien posicionadas.

– Esta es una gran pregunta y una idea desafiante. Yo exhortaría a la gente a que entendiese que estos precios bajos realmente no valen el verdadero costo. Hay que hallar maneras de sostener la industria local, de tal manera que prime la calidad sobre cantidad. Con esta premisa tu puedes comprar algo mejor, porque te durará más.

Pero, ¿cómo los motivaría usted en la vida diaria?

– Todo comienza en tus decisiones personales. La gente a tu alrededor notará estas elecciones y puedes hacer un cambio en tu comunidad. También necesitamos seguir exigiéndoles a las marcas más transparencia y responsabilidad.

Cuando alguien compra online en una tienda de “fast fashion”, se aleja más de las personas que están implicadas en esta cadena de producción.

¿Cree que el modelo cambiará, caerá, terminará? Si esto fuese posible, ¿cómo pasaría?

– Creo que lo que veremos, de manera lenta, es un cambio que se genera a través de gente que compra mejores cosas. Las grandes marcas se darán cuenta y la industria probablemente cambie el chip.

En cierta manera esto está comenzando a tomar lugar, pero necesitamos seguir presionando y asegurándonos que más y más gente en la cadena de producción de la moda puede tener la oportunidad de tener un trabajo que mejore sus vidas.