Se acerca la cuenta regresiva para despedir el año. A solo tres días para recibir el 2016, están a flor de piel los sentimientos encontrados (nostalgia, alegría, añoranzas), empiezas a hacer el recuento de todo lo que has logrado, lo que se te quedó pendiente por hacer y la lista de las nuevas metas.  

Por supuesto, y como ya es costumbre, también empiezan los preparativos para las celebraciones de Año Nuevo. El plan es cerrar con broche de oro el 2015, y empezar con las pilas puestas el año que llega.

Es un momento de festejar y disfrutar de un tiempo agradable con tus seres queridos. Así que no quieras acabar con todo en una noche ¡Es fin del año, no del mundo!

Estos prácticos consejos te serán de gran ayuda para disfrutar de esa noche especial sin contratiempos, disgustos o malos ratos.

Fuera dieta.

Si has pasado los 364 días del año llevando tu dieta al pie de la letra, no pasa nada si por unas pocas horas haces una pausa y disfrutas del gran manjar de la noche. Es desagradable en una fecha como esta rechazar la comida que con tanto amor prepara tu madre, tu suegra o quien se haya encargado de la cocina, esmerándose para hacer puras delicias.

No peques de gula.

Aunque tengas luz verde para romper la dieta, no vayas a darte un atracón o hartura. Aún más desagradable que hacerle caras feas a la comida, es comer tanto que termines con una indigestión o un malestar estomacal que te deje internado en el baño hasta el amanecer. Come con moderación, prueba un poquito de cada cosa y asegúrate de no servirte alimentos que puedan provocarte efectos secundarios.

Cuenta los tragos.

Si vas a tomarte unas copitas, trata de no abusar del alcohol, no sea que te embriagues antes de que termine todo y tengas que irte, tengan que llevarte a dormir y amanezcas sin saber que pasó o, peor aún, tengan que sacarte en ambulancia. No olvides que la bebida y el volante no son buenos amigos: si vas a conducir, evita beber o deja que alguien sobrio maneje por ti. Nadie quiere que estas fiestas terminen en tragedia.

Zona de niños.

Cuando la familia está creciendo, los pequeños se convierten en una parte importante de la velada. Si tienes niños, lleva juguetes, planifica una actividad para que estos se diviertan y organiza un área para que ellos puedan entretenerse libremente.

Este tipo de celebraciones suele extenderse, y aunque para los adultos pueda resultar divertido, los niños se cansan y aburren fácilmente, lo cual podría volverse una situación irritable. No vas a disfrutar de la fiesta, a menos que tus hijos también la estén pasando bien. Si aman los dulces, trata de que coman con moderación o ten a mano un digestivo apropiado para su edad.

Evita tratar temas conflictivos.

Hay muy pocas ocasiones como esta, cuando se pueda reunir a toda la familia y los amigos para compartir. No saques a la luz temas espinosos que puedieran arruinar la celebración. Este no es el momento de recordar los problemas que enfrentó la familia durante todo el año, ni de confrontar a esa amiga por el día en que no se portó como esperabas.

Deja esos temas para otra ocasión.

Nada peor que una discusión o un disgusto en medio de un momento que debe ser de alegría y armonía.