Te levantas con el pie derecho y con la firme convicción de hacer que tu día sea excelente. Sin embargo, en el trascurso de la jornada, cuando te pasan cosas que empiezan a afectar tu programa en forma negativa, se te va la buena vibra con la que iniciaste en la mañana.

Los problemas en el trabajo, las discusiones con tu pareja o tu familia, el tráfico, una torrencial lluvia, entre otras cosas del día a día suelen ser algunos de los hechos cotidianos que pueden robarte la alegría y ponerte de mal humor. Para afrontar cosas como esas, el coach motivacional Gustavo Eduardo afirma que es conveniente mantener una actitud positiva, que cada pensamiento negativo cambie por uno positivo.  

La monotonía también puede convertirse en tu peor enemiga y en la conspiradora para hacer tus días de cuadritos. Según explica el coach y motivador, la rutina, si no se rompe de vez en cuando o se renueva con cierta frecuencia, tiene dos efectos muy malos en tu vida cotidiana: adormece, se te pasa el tiempo haciendo lo mismo y no te das cuenta; aburre, te quita las ganas de hacer cosas, en fin, puede crearte muchos problemas.

Gustavo Eduardo comparte algunos ejercicios que te ayudarán a combatir los pequeños hechos cotidianos que quieran robarte la felicidad, de modo que puedas sentirte bien a pesar de ellos, y concentrarte en aquellas cosas que te gustan y quieres lograr.

Cultiva el estado de abundancia personal. Sé consciente de lo que tienes y de quién eres. Lleva un diario de agradecimiento, donde todos los días tomes cinco minutos para reflexionar cómo te fue en el día y dejarlo por escrito. Así podrás ver que realmente te pasaron cosas buenas y que tu día valió la pena.

Si lo haces diariamente, y al cabo de un tiempo revisas tu libreta,  verás que hay muchas razones para sentir gratitud. Eso te permitirá enfocarte un poco más en lo bueno que tienes y no en lo que te hace falta o te hace infeliz.

Haz las cosas que te gustan. Elabora una lista de todas las cosas que te hacen feliz. Sin pensarlo mucho para que sea fluido, escribe diez cosas que te gusta hacer. Por ejemplo: leer, escribir, ir a la playa, escuchar música, compartir con tu pareja o tu familia y otros.

Luego, revisa cada una y ve si las haces, o por qué no las haces, cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que las hiciste. Analiza todo aquello que haces cotidianamente y haz otra lista de tu día. Compara cuánto tiempo le dedicas a las cosas que te gustan y mira por qué tu “lista feliz” no es tu lista diaria.

Añade el elemento sorpresa. Escribe en papeles sueltos actividades sencillas que te guste hacer, como ver un programa de televisión, ir al cine, comer helado. Luego, colócalos en un frasco, canastita o lo que prefieras. Cada día o según te sea posible, toma uno de los papelitos e incluye un espacio en tu agenda para hacer lo que dice ahí. De esta manera garantizas que en tu día harás algo que te hace feliz.

Limpia tu entorno. Es importante que hagas una limpieza en tu vida, un saneamiento interior personal. Aprende a decir que no a lo que quieres decir no. Descarta aquellas cosas que sientes que no te contribuyen a lograr tus metas.

Es necesario que evites relacionarte con personas que siempre tienen una opinión negativa, o se la pasan criticándote y no creen en tus capacidades. Se trata de crear un equilibrio en tu entrono que permita que las cosas fluyan mejor. Así podrás enfocarte en lo que tienes o quieres hacer, sin tantas distracciones. La continuidad del enfoque en lo que realizas hace que tu cerebro se emocione, que liberes más endorfinas y te sientas más a gusto.

Una responsabilidad constante

“La felicidad tiene dos vertientes: la responsabilidad de ser feliz es propia, no depende de otro, y es una decisión que tienes que tomar cada día.”
Gustavo Eduardo; Coach y motivador

Acerca de Gustavo Eduardo

Cómo surge su inspiración

Gustavo Eduardo es escritor, motivador y coach en estrategias de vida. Tras una larga trayectoria profesional en las áreas de filosofía, ciencias sociales, planificación organizacional y programación estratégica, descubrió que lo más importante es tener un propósito de vida para vivir a plenitud y con pasión. Colaboró con una institución como profesor de matemáticas y gramática para jóvenes que no habían terminado el bachillerato, allí se relacionó con personas que no tenían una idea clara de qué estudiar o qué hacer con su vida.

Entonces comenzó a preparar cursos para motivarlos, para que pudieran definir qué querían de sus vidas. Fruto de esto creó el portal www.despiertavida.com