Maickel Melamed es un guerrero que desafió todos los pronósticos en su contra. A su llegada al mundo, la palabra que marcó la vida de este hombre fue “no”. Los médicos dijeron que solamente viviría siete días. La primera batalla que tuvo que librar fue la de un parto complicado: el cordón umbilical rodeaba su cuello asfixiándolo y dejando su cuerpo inmóvil. Lo diagnosticaron con un retraso motor, que consistía en un estado de hipotonía general del cuerpo, e implicaba que no tendría posibilidad de movimiento.

Sin embargo, la ciencia se equivocó y 40 años más tarde, este superviviente se ha dado a la tarea de inspirar a todo el mundo con sus hazañas. Las piedras que desde su nacimiento encontró en el camino las ha usado como trampolín para triunfar en la vida y como motor para construir una voluntad y fortaleza de acero.

Ese bebé que tenía probabilidades mínimas de vivir se ha convertido en una persona admirada por miles. Muestra de esto es su participación en el maratón de Nueva York en 2009, cuando llegó a la meta con el apoyo y el cariño de toda una multitud que celebró su triunfo. Una proeza similar hizo en 2015, en el maratón de Boston, donde a pesar de la inclemencia del frío, la lluvia y un dolor casi insoportable en sus piernas, logró llegar a la línea de finish.


Por más de 10 años, Melamed ha sido conferencista, facilitador y tallerista para organizaciones en Venezuela, Colombia, México, Perú, Costa Rica y Estados Unidos. Además, es un deportista extremo. Ha incursionando en disciplinas como el parapente, paracaidismo, buceo, montañismo y atletismo.

Escaló el pico Bolívar, que tiene una altura de 5,007 metros sobre el nivel del mar y es la montaña más alta de su natal Venezuela; también ha participado en carreras de siete y 10 kilómetros y en maratones en Berlín, Tokio y Chicago. Cada nueva aventura que emprende Maickel Melamed, lo hace con el propósito de motivar a otros para que se decidan a escribir sus propias historias superando los obstáculos que tienen enfrente.

El atleta vino por primera vez a República Dominicana la semana pasada, de la mano de Sportline y el Grupo CCN, para dictar su conferencia “Más allá de tus límites”. Durante su visita, Metro estuvo conversando con el también embajador de buena voluntad de las Naciones Unidas y la charla no tuvo desperdicios.

Prepárate para tomar nota de los consejos que aprendimos de este valiente héroe. Es hora de que te atrevas a explotar el potencial que está dentro de ti y derribes lo que te impide llegar a la meta.

1. Ten una buena actitud

En la vida, cuando te tomas las cosas  muy a pecho terminas haciéndote daño. Es necesario entender que la exclusión no existe, sino la autoexclusión; la gente reacciona a tus actitudes. Es por eso que en ocasiones puedes llegar a sentir rechazo. Cuando tienes una actitud adecuada, terminas convirtiéndote en una curiosidad más que en una persona extraña o diferente. La curiosidad acerca, en cambio, la diferencia aleja. Es una cuestión de la actitud que tengas. Muchas veces eso es más importante que los hechos en sí mismos.

2. Corre riesgos

Cuando no te animas a arriesgarte, encuentras una excusa para victimizarte. Si no das el primer paso, tampoco podrás dar el último. No te preocupes si al principio no lo puedes hacer bien; nunca darás todos los pasos acertadamente. Lo importante es empezar e ir poco a poco, un paso a la vez.

3. La idea no es vencer el miedo

No te mortifiques por el miedo, este tiene que estar ahí, es parte de la emoción de intentar algo nuevo o algo grande. Se trata de ponerle al miedo algo más grande al lado para que tenga sentido, porque para avanzar hacia adelante necesitas tener algo que signifique mucho más que ese temor que te paraliza.

4. Mira más allá de tus obstáculos


Más que ver tus impedimentos (los “no”), es un asunto de decir o preguntarte: ¿cómo y cuándo? Por ejemplo, puede ser que estés intentando algo y no lo logres, pero si lo consigues en tres años es porque en ese momento tuviste la perseverancia necesaria. Tal vez, intentas algo y no lo consigues, pero luego tratas de otra manera usando una estrategia diferente y lo logras. Es un asunto del cómo. Todo tiene su cómo y su cuándo, esa combinación hace de lo imposible algo posible siempre. Si una cosa no te sale bien, debes buscar nuevas tácticas y seguir luchando hasta que lo consigas.

5. Sal de tu zona de confort

Cuando salí de mi comodidad y me fui a viajar solo, fue la primera vez que hice algo extremo, estaba solo en un ambiente desconocido y distinto. El hecho de permitirme ir a ese ambiente me hizo pensar algo diferente acerca de una actividad, mejor que en un escenario conocido y confortable. En un ambiente cotidiano no hubiese tomado la misma decisión. Cada decisión que tomas genera una reacción. En el momento en que empieces a hacer cosas nuevas y pensar diferente produces resultados distintos.

6. Acéptate. Reconoce tus limitaciones

En el momento en que las identificas, las aceptas y las abrazas, inmediatamente despiertas el otro lado de tu realidad y se revelan tus fortalezas. Es ahí cuando te das cuenta de que si bien existen tus debilidades, eso no es lo único que tienes. Se trata de que hagas el inventario completo. Cuando vas a vivir la realidad lo mejor es vivirla con todo, la luz y la oscuridad. Al hacer el recuento total de tu realidad, estarás tomando las decisiones basándote en cómo eres de verdad.

7. Encuentra tu pasión

Cuando la pasión supera el miedo, la sociabilización, el cansancio, y es más grande que todo, te esmeras en buscar el cómo y todo lo demás. Todos somos apasionados por algo, el punto está en encontrarlo, y ese es el trabajo de cada quién.

Tal vez estás haciendo algo maravilloso, lo cual podrías hacer mucho mejor todavía cuando encuentras la forma apasionada de realizarlo. Lo conviertes en algo sustentable, divertido, productivo y esto te da la capacidad de enamorarte y apasionarte por eso que vives.