La práctica de esta disciplina no es solo para aquellos que quieren relajarse o cuidar su cuerpo: el Yoga aplicado a la dinámica laboral mejora considerablemente la calidad de vida del empleado y por lo tanto su productividad.

Hoy en día, las personas que laboran pasan por una serie de situaciones que afectan la manera en que trabajan y por ende su productividad disminuye.

Hay cuatro tipos de situaciones que nos ocurren a diario que nos causan estrés y afectan nuestra productividad del día:

1- Las situaciones personales: Lo que pasa en tu vida. Si no duermes bien, si tus comidas no tienen ningún valor nutricional y además no comes en horas regulares. Existen amistades tóxicas que influyen en nuestro estado de ánimo. Podemos enfermarnos, o preocuparnos por cosas personales como pueden ser los hijos, perder  un ser querido, son preocupaciones que pueden presentarse.

2- Las situaciones laborales: Lo que pasa en el trabajo. Si tienes malas relaciones con tus jefes o compañeros de trabajo. Tener exceso de trabajo, la falta de motivación, fatiga mental y postural, entre otras situaciones que pasamos a diario.

3- Lo que pasa a tu alrededor: Sobre todo lo que no tenemos control. Los carros creando tráfico, los trámites que tenemos que hacer, las filas, las personas…todo lo que pasa a nuestro alrededor.

4- Lo que pasa en tu interior: Lo que sí podemos controlar, a nosotros mismos. Nuestros sentimientos, lo que decimos, lo que pensamos, nuestras vibras.

Teniendo en cuenta estas situaciones, recordamos qué significa “Yoga”. Es calmar las fluctuaciones de la mente. Practicando esta disciplina, estaremos más en control con nosotros mismos, nos será más fácil aceptar lo que pasa a nuestro alrededor, adaptarnos a las otras personas y seguir con el flujo normal sin disturbios. Además de esto, la práctica constante de Yoga nos aporta los siguientes beneficios:

* Aumenta la capacidad de concentración, de organización y estimula la creatividad.

 *   Ayuda a controlar y manejar situaciones de estrés.

*   Favorece la relación armónica con los demás.

* Proporciona mayor nivel de defensas al organismo, lo que reduce el riesgo de enfermedades.

*   Prepara las zonas lumbares, cervicales y la espalda para largas jornadas de trabajo.
 
* Reduce las tensiones, dolores de cabeza, la presión sanguínea y aumenta la fuerza, la flexibilidad, la capacidad respiratoria y cardiovascular.