1 Comenzando sentado en posición de meditación, inhala, eleva brazos, entrelaza los dedos de las manos, exhala, lleva tu cuerpo hacia la derecha y hacia adelante redondeando la espalda. Inhala, sube y lleva tu cuerpo hacia el otro lado. Repite, realizando este semi círculo con tu espalda. Enfócate en cómo va tu respiración acorde con el movimiento. Unifícalos y toma control. Repite por 5 respiraciones o las que tú quieras realizar.

2 Al terminar con las respiraciones del ejercicio anterior, llevamos las manos atrás de la espalda y entrelazamos los dedos de las manos. Inhala y abre el pecho llevando los hombros hacia atrás; exhala, lleva el pecho hacia adelante manteniendo los brazos por detrás de la espalda. Mantén la posición abriendo pecho por 5 respiraciones y llevando el pecho hacia el piso por otras 5 respiraciones.

3 Inhalando subimos, manteniendo las manos entrelazadas detrás de la espalda, apoyamos las manos detrás, abriendo el pecho. Si podemos, levantamos las caderas y el cuello largo.

4 Nos movemos hacia 4 puntos de apoyo, es decir, manos debajo de hombros y rodillas debajo de caderas. Inhalo, subo mirada, el abdomen va hacia abajo. Exhalo, llevo el mentón al pecho encorvando la espalda. Repetimos por 5 respiraciones o las que te sientas cómod@ realizando.

Después de hacer este precalentamiento, podemos comenzar a calentar el resto del cuerpo. Rec­uerda mantener tu respiración en contacto contigo, siéntela en cada movimiento que hagas, toma control de ti mismo.

Y si tienes alguna pregunta, duda o no sabes cómo tener una práctica personal, escríbeme, ¡yo te puedo ayudar!