1- Comenzamos sentados, colocando la planta de los pies juntas, manteniendo la espalda derecha y las manos sobre las rodillas.

Inhalamos por la nariz, nos llenamos de aire, exhalamos por la boca y lo botamos todo. Hacemos 10 respiraciones, pensando solamente en el aire que entra y el que sale. En la última inhalación, elevamos los brazos a la altura de la cabeza y los mantenemos arriba por 10 respiraciones.

2- Manteniendo la espalda derecha, exhalamos y bajamos los brazos, llevándolos hacia delante.

Contamos 10 respiraciones: al inhalar en la última respiración nos vamos incorporando y colocamos las manos sobre las rodillas. Manteniendo la espalda derecha, inhalamos y llevamos la mirada hacia arriba, exhalamos y llevamos el mentón al pecho. Hacemos 5 respiraciones.

3- Sentados en la misma posición, llevamos el pie izquierdo hacia atrás colocándolo lo más pegado a los glúteos que podamos.

Con la mano izquierda agarramos la rodilla derecha y con la mano derecha tratamos de llegar lo más cerca que podamos de nuestro pie izquierdo. Haz que tu mirada esté por encima del hombro derecho, haciendo el giro completo al torso. Contamos 10 respiraciones y repetimos hacia el otro lado.

4- Manteniendo la posición, colocamos la mano derecha apoyada justo debajo del hombro.

Con la mano izquierda apuntaremos hacia atrás, manteniendo el giro del torso. Contamos 10 respiraciones y repetimos hacia el otro lado.