1- Subiendo los brazos al frente de nuestro cuerpo, abrimos nuestros dedos, haciendo fuerza hacia afuera, mantenemos los dedos alejados uno del otro por 10 segundos, y relajamos. Repetimos el mismo ejercicio 4 veces.

2- Cerramos la mano en un puño y la giramos hacia la derecha 10 veces. Repetimos para el otro lado la misma cantidad de veces.

3- Estirando el brazo derecho hacia el frente, colocamos nuestra mano con los dedos hacia arriba; con la mano izquierda la vamos a agarrar y llevar los dedos hacia nosotros. Estiramos y mantenemos por 10 segundos. Movemos la mano hacia abajo y agarrando los dedos con la otra mano, los llevamos hacia nosotros. Estiramos y mantenemos por 10 segundos. Repetimos el proceso hacia el otro lado.

4- Colocándonos en 4 puntos de equilibrio, ponemos las manos justo debajo de los hombros. Movemos los dedos para que estos estén apuntando hacia los lados. Inhalo en 4 puntos de equilibrio, exhalo y llevo mi cuerpo hacia el lado derecho. Inhalo vuelvo a 4 puntos de equilibrio, exhalo y muevo mi cuerpo hacia el otro lado. Repito el proceso 4 veces.

5- Manteniéndonos en 4 puntos de equilibrio, inhalo y llevo la mirada hacia arriba, exhalo y llevo el mentón al pecho. Repito el proceso 4 veces.