Muchas personas me han preguntado para qué se realizan las inversiones. Personalmente las realizo para dejar que fluya mi sangre por todo mi cuerpo y así salir de cualquier pensamiento negativo que se esté apoderando de mi mente o para activar mi creatividad, aliviar estrés, entre otros beneficios que trae la posición. En general, los beneficios de la posición son los siguientes:

 *   Calmar la mente
 *   aliviar estrés
 *   fortalecer brazos, piernas y espinal dorsal.
 *   fortalecer el centro de nosotros (core)

Así mismo, como tiene beneficios, esta pose puede que no sea muy buena para personas que tengan cualquiera de las siguientes contraindicaciones:

 *   lesión en la espalda
 *   dolor de cabeza
 *   alguna condición en el corazón
 *   presión alta
 *   período menstrual
 *   lesión en el cuello

Después de ver estos puntos les dejo una guía para realizar en casa (con mucho cuidado o con ayuda de un profesional en el área)

 1.  Ante todo, nos posicionamos atrás de una pared. Nos colocamos en cuatro puntos de apoyo, rodilla debajo de caderas, manos debajo de hombros. Rotando el codo hacia atrás, flexionamos los brazos, apoyando los antebrazos sobre el la alfombra y entrelazando los dedos colocamos las manos sobre el tope de la cabeza. Al inhalar, levanta las rodillas en media plancha. Exhala y flexiona las caderas hacia arriba y hacia atrás hasta llegar a la posición del delfín.
 
2.  Estando en posición del delfín, seguimos caminando con los pies hasta las manos (hasta donde nuestro cuerpo lo permita). Al llegar a esta pose, mantenemos por 10 respiraciones y bajamos las rodillas, llevando los glúteos a los talones en posición del niño.

3.  Inhalo, vuelvo a subir estirando las rodillas y vuelvo a caminar hacia mi cabeza. Cuando haya llegado al máximo de mi flexibilidad, levanto la pierna derecha y pego la rodilla al pecho y el talón a los glúteos. Mantenemos por 10 respiraciones y cambiamos de lado.
 
4.  Realizamos el mismo ejercicio anterior con la diferencia que, manteniendo la rodilla arriba, flexionamos la cadera hacia arriba manteniendo la rodilla cerca del pecho. Si no llegamos, damos pequeños saltos. Hacemos 5 saltos y cambiamos de lado.

De a poco vas a ver cómo estos saltos se van a volver más controlados llevándote hasta la posición y así podrás disfrutar de todos los beneficios que trae esta postura.