1- Pose del esfinge:

Nos ponemos bocabajo sobre nuestra alfombra, apoyando la frente al suelo. Levantamos la cabeza y colocamos los codos justo debajo de los hombros; la espalda derecha y los antebrazos en el suelo, paralelos. Hacemos 10 respiraciones y bajamos extendiendo los brazos al lado de los glúteos.

Beneficios:

Fortalece la columna vertebral
Estira el pecho, los pulmones, los hombros y el abdomen
Afirma los glúteos
Estimula los órganos abdominales
Ayuda a aliviar el estrés

2- Cobra:

Manteniéndonos boca abajo, colocamos las manos justo debajo de los hombros y empujamos hacia arriba, llevando los hombros hacia atrás, manteniendo el pecho abierto y la mirada hacia arriba.

Hacemos 10 respiraciones y bajamos los brazos extendiéndolos hasta tenerlos a los lados.

Beneficios:

Fortalece la columna vertebral
Estira el pecho, los pulmones, los hombros y el abdomen
Afirma los glúteos
Estimula los órganos abdominales
Ayuda a aliviar el estrés y la fatiga
Abre el corazón y el pecho
Calma la ciática
Terapéutico para el asma

3- Pose del niño:

Siguiendo la secuencia del movimiento anterior, apoyándonos sobre las rodilla, nos empujamos con las manos y llevamos los glúteos hacia los talones. Nos mantenemos en la posición por 10 respiraciones.

Beneficios:

Estira la cadera, los muslos y los tobillos
Calma el cerebro y ayudar a aliviar el estrés y la fatiga
Alivia el dolor en la espalda y el cuello

4- Pose del cachorro extendido:

Siguiendo en la pose del niño, llevamos las manos hacia adelante y los glúteos los vamos levantando despacio hasta tenerlos en una posición de 90 grados.

Mantenemos la pose por 10 respiraciones. Si quieres llegar a una posición más avanzada, manteniendo la pose del cachorro extendido, levanta las rodillas del suelo y trata de mantener el pecho lo más pegado al suelo que puedas. Mantener la posición por 10 respiraciones.

Beneficios:

Estira la columna vertebral y los hombros.