Los enredos con Brasil no son algo nuevo. El país debe recordar el caso de la compra de los aviones Tucano y las comisiones pagadas, a través de un coronel, para viabilizar el contrato.

Este caso, a pesar de las abrumadoras pruebas, nunca fue investigado por las autoridades dominicanas. El Wall Street Journal actualizó algunos datos del proceso que sí prosigue en Brasil.

La disposición del fabricante de los aviones, Embraer SA, al cooperar con la justicia permitió confirmar el procedimiento utilizado para hacer llegar el soborno de tres millones de dólares al oficial dominicano.

El consultor Elio Moti Sonnenfeld recibió el dinero  para traspasarlo como soborno al oficial dominicano para viabilizar el contrato de noventa y dos millones de dólares en el senado de la República.

La Fuerza Aérea Dominicana y el Ministerio de Defensa no respondieron a ninguna solicitud de información con respecto al oficial mencionado por la prensa internacional, que se desempeñaba como director de proyectos especiales.

El Ministerio Público de la época no inició ninguna investigación con la información precisa salida de los inerrogatorios que diariamente publicaba la prensa local.

El estado actual de la investigación confirma la participación de los más altos cargos de Embraer SA en este esquema de sobornos para conseguir contratos en países como el nuestro.

Los responsables locales de cerrar ese contrato se encuentran disfrutando hoy de esos beneficios ilegales sin ninguna consecuencia social, política o jurídica. La impunidad más absoluta les sirvió de escudo.

La memoria de este caso sirve de lección para los que esperan una actuación responsable de las autoridades actuales en relación con la información que da cuenta del funcionamiento del mismo esquema de sobornos,  llevado a cabo por Odebrecht, en varios países de América Latina.

El precedente de la operación de compra de los Súper Tucanos y la inacción posterior ante un escándalo internacional que todavía continúa, nos hace tener muy pocas esperanzas, porque aquí no pasa nada.