El sistema capitalista está basado en la propiedad privada, el libre intercambio de bienes o servicios, y en la libre elección de trabajo e inversión.

El capitalismo, con imperfecciones que ha sabido corregir, produjo un espectacular rendimiento a través de la historia. El desarrollo económico y la reducción de la pobreza en los últimos doscientos años es un resultado directo de este sistema.

 El apoyo y compromiso de los actores políticos con las reglas básicas del sistema es imprescindible para garantizar su sostenibilidad.
 Desde la fundación de la República hemos estado tratando de construir una sociedad democrática y capitalista. Los zigzagueos y retrocesos son incontables, pero seguimos intentándolo.

El capitalismo, como la democracia, necesita de capitalistas. Los ciudadanos convencidos de que la única forma de crear riqueza es a través del trabajo, el ahorro, la inversión y la competencia en igualdad de condiciones con todos los demás ciudadanos.

La misión del Estado de un país capitalista es mantener el campo de juego nivelado para todos los participantes, sin distorsiones que privilegien a unos y perjudiquen a otros. Entre nosotros ha sido imposible conseguir esa presencia neutral de los poderes públicos.

Nuestra evolución capitalista está pervertida por la sociedad entre algunos actores privados y actores políticos. Los gobiernos escogen a los ganadores y también a los perdedores del juego económico, según la influencia política más que el mérito.

El capitalismo de amiguetes políticos funciona a través  de las ventajas que otorga la cercanía o detentación del poder. Los contratos de arrendamiento de propiedad pública, las concesiones para obras de infraestructura o los privilegios aduanales son algunas de las manifestaciones de ese capitalismo anormal.

La búsqueda de la victoria a cualquier costo ha provocado la conversión de la carrera política en actividad comercial. Los pactos o alianzas políticas se definen en función de los negocios y no de las ideas.

La prosperidad nunca será para todos mientras la riqueza sea el resultado de la corrupta práctica del capitalismo de amiguetes.