El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, de Brasil, anunció que suspendió los préstamos aprobados para obras de infraestructura concedidos a las compañías constructoras investigadas por corrupción.

Los representantes del banco indicaron que serán analizados en detalle los contratos de préstamos para identificar indicios de corrupción.

 La decisión de la institución financiera deja sin financiamiento externo importantes obras desarrolladas en el país con financiamiento de Brasil.

La reacción que intenta disminuir el impacto de la decisión en el desarrollo de las obras es entendible desde el punto de vista político, pero no del económico.

La política de construcción de obras de infraestructura en el país depende de los flujos financieros externos. La pérdida del acceso a los cuantiosos recursos brasileños forzará un difícil reajuste estratégico.

El énfasis en los megaproyectos no será sostenible, porque ninguna otra constructora nacional o internacional llega con el pan financiero debajo del brazo.

El proyecto de Punta Catalina, en lo inmediato, se queda sin financiamiento externo. Las autoridades estarán obligas a continuar con recursos propios o transferir acciones a inversores privados. La dos opciones ralentizan el avance de los trabajos de construcción. La primera por la falta de recursos en el presupuesto; la segunda, por el tiempo necesario para completar una operación compleja.

La suspensión tampoco es neutra en cuanto a sus efectos en la política local. El esquema de corrupción investigado en Brasil también tuvo aplicación internacional.

El proceso iniciado en contra de Luís Inácio Lula da Silva por presuntamente haber utilizado su influencia política para conseguirasiganciones de obras en favor de constructoras de su país mostrará, si se puedde probar, que el esquema corrupto fue exportado junto a los capitales y la experiencia técnica de las empresas.

El potencial de escándalo que entraña esta decisión con apariencia de rutinaria podría llegar a convertirse en el aleteo de mariposa que desata tormentas a mucha distancia. El país debe manejar este tema con transparencia y responsabilidad.