La paz es un indicador de la calidad de la gestión de un país. La ausencia de conflictos o su baja presencia determinan la sustentabilidad del progreso.

El Instituto para la Economía y la Paz publica un índice con las estadísticas por país de la paz global. Esta organización independiente, no partidista y sin fines de lucro desarrolló un conjunto de indicadores de desempeño que permiten medir la paz.La idea es utilizar esta métrica para, a través de un marco de referencia común, poder descubrir los factores culturales, económicos y políticos  que condicionan la paz de los países.

El índice está basado en unos indicadores que miden el nivel de conflicto externo e interno, las relaciones con estados limítrofes, nivel de criminalidad percibida por la sociedad, número de homicidios, número de personas encarceladas, número de agentes de policía y cantidad de armas importadas, etc.

La escala de valoración que define la posición general viene determinada por la puntuación obtenida en cada uno de los indicadores de desempeño. Los conflictos internos tienen un peso proporcional del sesenta por ciento y los externos el restante cuarenta por ciento. El grado de paz de los países se define como muy bajo, bajo, promedio, alto y muy alto.

La República Dominicana, como es obvio, sale con un resultado promedio, colocándose en el lugar número cien de las ciento sesenta y dos naciones medidas.

La mediocridad de nuestro resultado viene dado por la alta percepción de criminalidad, los homicidios, el acceso a armas, las demostraciones de violencia, los encarcelamientos y la cantidad de agentes policiales.
Nuestro índice de paz se ve afectado también por los niveles de transparencia, la corrupción, la ausencia de un sistema de consecuencias, el nivel de ingresos de la población y la calidad educativa.

Pero lo más interesante del índice es el hallazgo del costo de la ausencia o falta de paz. La violencia tiene un precio. La violencia que vivimos en nuestro país tiene un costo para nuestra economía que alcanza unos nueve mil millones de dólares, de acuerdo con el Índice Global.

Esta cifra indica que mantener la violencia es un mal negocio.