La Constitución es el conjunto de normas que determinan las bases de un ordenamiento jurídico de un Estado, especialmente la organización de los poderes públicos y sus competencias, los fundamentos de la vida económica y social, los deberes y derechos de sus ciudadanos. La Ley Fundamental, como también se reconoce, recoge los principios y valores de una sociedad.

El presidente del Consejo Dominicano de la Unidad Evangélica (CODUE), Fidel Lorenzo, reveló que están realizando un inventario de los candidatos que apoyan el matrimonio homosexual y el aborto.

Algunos sectores de la sociedad se han escandalizado por considerar que la propuesta sería discriminatoria y atentaría contra el principio de la igualdad.

Quedan planteadas varias preguntas: ¿Tienen derecho los evangélicos a promover a los candidatos de su preferencia y a indicar los que no lo son? ¿La propuesta viola alguna norma?

Estamos en un proceso electoral. Los candidatos a los diferentes niveles de elección están haciendo propuestas para ser valoradas por la sociedad. La reacción de la gente a través de los medios de comunicación, en los lugares de trabajo o en los espacios públicos es manifestar su acuerdo o desacuerdo con una u otra propuesta o con cual o tal candidato.

Todo esto en función de coincidencias de principios y valores. Algo simple: votamos por candidatos que piensan como nosotros.

Los pastores de las Iglesias evangélicas, como también su feligrasía, tienen el derecho, en el espacio donde se congregan, de compartir sus preferencias o aversiones.

Como lo hacen todos los ciudadanos con otros credos o con ningún credo. Tal como cualquiera de nosotros sugiere en el espacio de su influencia votar por fulano o por sutano, así también desean hacer los creyentes en el espacio de sus templos.

La propuesta no viola ninguna ley, sino que plantea una responsable defensa de la constitución que, sin confusiones, plantea la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte y la definición del concepto de matrimonio como la unión formada por un hombre y una mujer.

Los que no estén de acuerdo tienen el derecho de presentar una lista alternativa de sus candidatos preferidos. Eso es la democracia.