La falta de mecanismos institucionales para procurar justicia deja pocos opciones para aquellos que reclaman derechos conculcados.

La impotencia de la oposición ante la omnipotencia oficial llevó a algunos candidatos de Santo Domingo Este a acudir al recurso más extremo de protesta: la huega de hambre.

La renuncia al consumo de alimentos autoimpuesta voluntariamente por una persona como medida de expresión de una inconformidad con una situación específica.

Manuel Jimenez, Dio Astacio y Claudio Camaño cumplen cinco días en los que solo han ingerido agua. El objetivo es conseguir alguna respuesta de la JCE a sus reclamos sobre la necesidad de organizar un nuevo proceso comicial para la provincia.

La provincia de Santo Domingo Este fue una de las mas afectadas por irregularidades en el proceso comicial. La tercera parte de los colegios electorales no cerraron con un acta y se informó que cientos de valijas llegaron a la Junta Municipal con los precintos de seguridad violados.

El manejo poco profesional de los miembros de la Junta de la provincia en el proceso de escrutinio enturbió más lo que debió aclarar. La situación alcanzó un nivel tan alto de complicación que no existe manera de dar una satisfacción creíble a los candidatos inconformes.

La cultura del hecho consumado se impone. La población regresa a la rutina cotidiana como si nada hubiera pasado. El espíritu de normalidad de los ciudadanos le gana la partida a la necesidad de lucha por la institucionalidad.

Los huelguistas, lamentablemente, lucen solitarios en su heroico esfuerzo por la búsqueda de una reparación.

La huelga de hambre, por definición, se establece con el propósito de conseguir lo demandado o dejar la vida en el intento.

La escasa conciencia ciudadana y el dominio cuasi absoluto que detenta el partido triunfador no auguran auspiciosos resultados para esa huelga.

Lo mejor sería suspenderla para evitar un desenlace fatal y disponerse  a trabajar en el espacio político disponible para conseguir las leyes necesarias para reformar el sistema electoral.