La buena reputación se pierde fácilmente, pero la mala hasta nos sobrevive. El poeta griego Hesíodo decía que “una mala reputación es una carga, ligera de levantar, pesada de llevar, difícil de descargar”.

La política requiere más que ninguna otra actividad la actuación libre de sospecha. El ejercicio de la política, como las piezas negras en el ajedréz, parte con la desventaja de la jugada de la duda.

El espectáculo de envilecimiento que a través de la historia la humanidad ha sufrido convirtió el más noble arte en oficio de mentirosos.

La mentira es el recurso de los que conciben la política como obra teatral donde se presentan tramas que nada tienen que ver con la realidad.

El acto de graduación organizado por la alcaldía del Distrito Nacional para unas dos mil quinientas personas suspuestamente alfabetizadas en el programa “Quisqueya aprende contigo” responde a la concepción de la política como espectáculo.

Las personas consultadas no habían participado en el programa y dijeron estar en el acto para dar apoyo político al alcalde Roberto Salcedo.

La credibilidad de cualquier política pública está fundada en la confianza de los ciudadanos en lo que dicen sus autoridades.

El Gobierno ha invertido una cuantiosa suma de dinero contándonos la experiencia positiva de cientos de participantes. La emotividad de los anuncios sacó una que otra lágrima de empatía y muchas sonrisas de satisfacción.

Los boletines semanales de la Dirección General de Programas Especiales informan con minucioso detalle el ritmo del programa en toda la geografía nacional. En el boletín No. 163 se informa que casi un millón de dominicanos participa en el programa.

La necesidad de resolver un problema que mantiene excluidos de la modernidad a tantos ciudadanos hizo que creyéramos sin reservas y que aplaudiéramos los logros del programa.

Roberto es el jefe de la Junta de Alfabetización del DN. No quisiéramos pensar que igual pasa en otros municipios, pero nos asalta la duda.

La ocurrencia no puede quedar en el anecdotario de la campaña. Se requiere explicación y disculpas.