Los gobiernos no crean la riqueza, sino sólo las condiciones para producirla. La riqueza la crean los actores productivos: empresarios y trabajadores.

La herramienta a mano de los gobiernos para crear ese clima favorable al dinamismo de las actividades económicas es la de planificar, ejecutar y supervisar políticas públicas dirigidas a estimular el empredimiento y la productividad laboral. Lamentablemente, en la cultura pública no ha germinado esa conciencia.

El Banco Mundial durante más de una década realiza un informe anual sobre el grado de dificultad de los países para hacer negocios.

El informe Doing Bussines 2016 se publicó y, como es costumbre, los resultados no son muy halagadores para la República Dominicana.  

La competencia por las inversiones se parece mucho a los rituales de cortejo del pavo real. El macho exhibe su gran cola decorada con variedades de azul, dorado y rojo. La hembra elige a su compañero en función del tamaño, color y calidad de las extravagantes colas.

En la economía global los países tienen también que exhibir sus ventajas comparativas para encontrar los socios inversores.

Nuestro país es un pavo real con una cola no muy grande, colores desteñidos y una calidad institucional cuestionable. La mayoría de nuestros competidores centroamericanos está mucho mejor.

La unidad básica del progreso económico es la empresa. Los países deberían diseñar procedimientos amigables para su apertura formal. En el país una persona que desea abrir una empresa tiene que realizar siete procedimientos diferentes, esperar catorce días y cumplir con un elevadísimo requisito de capital mínimo de un treinta y nueve por ciento del porcentaje del ingreso per cápita.

Un país con las dos terceras partes de las empresas en el mercado informal no puede darse el lujo de mantener procesos costosos, lentos y difíciles para formalizar una actividad productiva.

Si queremos lograr un país competitivo debemos superar los índices de nuestros competidores y tomar como parámetro los de los países desarrollados.

Un Gobierno inteligente trabajaría para reducir nuestro mal desempeño en estas mediciones internacionales. Hacer negocios debe ser fácil.