Los pensadores clásicos y medievales usaban el término de causa eficiente para describir una causa que no es causada, de la que parten todas las demás. Esa era la manera filosófica de demostrar la existencia de Dios. El desarrollo es el resultado de múltiples causas, pero si tuviésemos que elegir una causa primera o eficiente del desarrollo sería la educación.

En la era del conocimiento, en la que estamos, es o debe ser la educación la preocupación principal de los actores sociales con capacidad de influir en la cosa pública. Los actores privados, porque no hay productividad sin educación. Los actores públicos, porque no se consigue orden y progreso sin educación.

Nuestro país no cuenta con el nivel educativo requerido para hacerle frente a los desafíos del presente y mucho menos a los del futuro. Los indicadores nacionales e internacionales lo muestran de forma evidente.

Los resultados de las pruebas nacionales indican un desarrollo deficiente de las competencias comunicativas y también insuficiencia en el dominio de las operaciones de cálculo. Los estudiantes dominicanos obtienen bajas calificaciones en español y matemáticas. Las mediciones internacionales convalidan los resultados locales. Las pruebas realizadas por la UNESCO en las áreas de lengua española, matemáticas y ciencias revelaron también un bajo nivel de calidad en comparación con los demás países del área.

El Foro Económico Mundial coloca al país en el lugar ciento cuarenta y seis de ciento cuarenta y ocho medidos. Lo cierto es que no se puede caer más bajo. La situación de la calidad de la educación, en todos los niveles, es urgente. Los esfuerzos emprendidos en los últimos años, desde lo público, no parecen suficientes para dar el gran empujón que necesitamos.

 Vicini, ahora con Inicia, anunció la constitución de un Fondo de Inversión para la Educación. La idea básica es recaudar dinero privado para, en una ejecución híbrida, dedicar una parte del dinero recaudado a inversión con retorno financiero que permita la sostenibilidad y otra parte para invertir en proyectos de mejora de la calidad de la educación con retorno social.
 
Este diario felicita la inciativa por entender que es un contribución inteligente al capital humano necesario para un desarrollo sostenible.