La democracia está basada en la división y el control de un poder sobre otro.

La principalía política de una sola organización partidaria impide la expresión de una verdadera democracia, porque elimina la división y torna imposible el control.

El espíritu de cuerpo de los partidos por la comunidad de ideas e intereses dificulta la actuación independiente de la mayoría de sus miembros.

Los resultados electorales en nuestro país propician el surgimiento y consolidación del predominio de un partido político sobre todos los demás.  
La voluntad popular expresada en las urnas, con mayor o menor diafanidad, confirmó la permanencia del PLD en el poder. La decisión convirtió a esa organización en partido hegemónico.

La denominación de partido hegemónico la reciben todas aquellas organizaciones que monopolizan el poder a través de constantes triunfos electorales.

En el país, nadie puede negarlo, todos los poderes se encuentran monopolizados por una sola organización política. Esa es la razón de que en términos reales no exista ni separación ni control de poderes.

La dinámica de relación en un sistema de partido hegemónico tiende a reducir la pluralidad de actuación y pensamiento a través del establecimiento de una cultura binaria de estar abierto o cerrado al partido.  

Los que están abiertos al partido participan de manera directa o indirecta de todos los beneficios que se desprenden del control monopólico del poder. Los que están cerrados, en cambio, son aislados, excluidos e ignorados. Los cerrados no existen.  
La resistencia del partido oficial a establecer un diálogo sincero con la oposición y los representates de la sociedad civil obedece a esa lógica binaria.

Los reclamos para la escogencia de instituciones arbitrales creíbles son interpretados como una amenaza a la hegemonía.

El futuro de la democracia nuestra dependerá de una mirada generosa capaz de de descubrir la necesidad de pactar con adversarios para mantener la democracia. La decisión en solitario, egoísta, causará la ruina de las libertades políticas.