La precaución es la cualidad de prestar atención para guardarse de un peligro o daño. El pueblo llano sabe que un hombre precavido vale por dos o que más vale precaver que lamentar. La sabiduría popular no se equivoca. 

La experiencia es la mejor escuela para desarrollar la precaución. Los sucesos repetidos aleccionan. Por eso tambien se dice que los tropezones hacen levantar los pies. 

Lo que sirve al individuo, también sirve al colectivo. La sociedad debe guardar la experiencia acumulada para convertirla en sabiduría para actuar. Error de ayer ayuda al acierto de mañana.
El país presenta las características de un clima subtropical. La distribución estacional de las lluvias es errática; pero normalmente tenemos dos estaciones de lluvias: abril-junio y septiembre-noviembre. La época de menos lluvia es la de diciembre a marzo. Esa condición nos expone a las enfermedades naturales de este tipo de clima.

Lo sabemos, porque la experiencia no se improvisa: las lluvias traen mosquitos. Los mosquitos traen el dengue.   El Aedes Aegipti, el mosquito vector del dengue, habita en agua limpia. La lluvia y la obligada costumbre de almacenar agua en tanques convierten al país en un gran resort para este mosquito.

Los mosquitos tienen cuatro etapas de desarrollo: huevo, larva, crisálida y adulto. El agua es indispensable para completar esta evolución. En dos épocas del año somos el mejor lugar para ese desarrollo.

La manera más eficaz de impedir la multiplicación de los mosquitos es reducir a su mínima expresión el hospedaje, el agua. El momento oportuno para hacerlo es precisamente en la época de menor lluvia. Los programas preventivos, como la descacharrización o las campañas educativas, deben alcanzar su mayor intensidad en los meses de diciembre a marzo. No se ha hecho así. Aquí empezamos a prevenir cuando ya lo que se necesita es curar.

Los esfuerzos preventivos comenzaron tarde. El ejército de mosquitos alcanza millones. Superan en número y capacidad ofensiva a nuestro endeble ejército sanitario. La campaña de fumigación empezó tarde. El próximo año, por favor, no esperemos que los muertos se cuenten por decena para actuar.