La justicia brasileña condenó por lavado de activos, en primera instancia, a Marcelo Odebrecht, líder ejecutivo de la firma que fundara su abuelo Norberto en los años cuarenta.

El hecho tiene relevancia internacional por las dimensiones de ese conglomerado de negocios. Odebrecht cuenta con más de ciento sesenta mil empleados, en veintiocho países y una facturación global de veinticinco mil millones de dólares.

La decisión judicial también tiene importancia para nuestro país, porque esa firma tiene a su cargo proyectos  de infraestructura de gran envergadura económica y social.

El tamaño de la firma, su experiencia, su calidad y la estrecha relación con el partido de Gobierno la han convertido en un rival difícil de vencer en las licitaciones de los proyectos de mayor importancia.

La Operación Lava Jato, el nombre del caso judicial, encontró una compleja red que controlaba las licitaciones de la estatal Petrobras para conseguir la asignación de obras a cambio de sobornos a políticos y empresarios. Odebrecht, al parecer, formaba parte.

La dimensión de los sobornos, una cifra cercana al tres por ciento del valor de los contratos, obligó a montar una operación de lavado de los recursos con un complejo sistema de empresas fantasmas y cuentas en el extranjero. Odebrecht, al parecer, formaba parte.

El juez Sergio Moro consideró, de acuerdo con su sentencia, que Odebrecht había formado un “club” para  decidir las firmas beneficiarias de los contratos y para manipular los precios de las obras.  La sentencia del juez Moro fue severa.

Los interrogatorios practicados a Joao Santana y su esposa Mónica Moura, ambos dedicados a labores de asesoría política en el país, reflejan la información de su participación en el esquema descrito.

La similitud de actores, de cultura política y de que  también aquí la empresa consiga una y otra vez ganar las mejores asignaciones hace que nos preguntemos: ¿El esquema Lava Jato era de uso local en Brasil o se aplicó en los demás países?

Nuestro Ministerio Público no se muestra interesado en investigar. Nosotros, el pueblo, necesitamos saber.