El Senado está sobre el plazo para escoger a los nuevos integrantes de la Junta Central Electoral. La sociedad está atenta al proceso.

El proceso electoral pasado dejó a la mayoría del pueblo convencida del imprescindible cambio en la composición del organismo y en el formato de su escongencia.

La tradición de desconfianza impuso el criterio de la repartición de miembros entre las diferentes fuerzas políticas para garantizar equilibrio.

El formato fracasó, porque produjo lo que pretendía evitar. El sesgo político favorable a la organización dominante caracteriza sus decisiones. Los miembros son más de los partidos que de la propia Junta.

La estabilidad política en democracias frágiles depende mucho de la calidad de sus instituciones arbitrales. Una Junta coja produce una democracia paralítica.

El deterioro del sistema político genera un efecto en cadena que termina destruyendo todo el tejido social. La economía, por ejemplo, no prospera en la incertidumbre política. Esa es la razón de que el sector empresarial haya prestado atención al tema.

Los gremios empresariales, sindicatos, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos independientes han construido un espacio de actuación común para influir en el proceso.

Nadie comprometido con la democracia puede sentirse mal con el espíritu de participación expresado. La democracia es un proceso colectivo que necesita de la interacción entre gobernates y gobernados.

Los dirigentes políticos que interpretan esa participación como una suplantación de roles están equivocados. La Constitución de la República define muy bien las funciones de las instituciones y las facultades ciudadanas.

Lo que se pretende es el trabajo colectivo de todas las partes interesadas. El proceso político no es responsabilidad exclusiva de los políticos. Los ciudadanos también tienen mucho que decir y hacer. No pueden ser ignorados.

El proceso de selección de la nueva Junta Central Electoral es una gran oportunidad para relanzar nuestra democracia. Los malos hábitos deben cambiarse, para construir un mejor futuro.