El juego es dimensión infaltable de la experiencia humana. Esa es la razón de que el pensador holandés Johan Huizinga, en su libro Homo Ludens, lo presentara como el fundamento de la cultura.

La cultura contemporánea juega más que ninguna otra en la historia. La irrupción en la vida cotidiana de los avances tecnológicos permite que el juego se proyecte más allá de la infancia. Las estadísticas indican que un cuarenta por ciento de adultos participan de juegos tecnológicos.

El lanzamiento de un novedoso juego para teléfonos móviles está llamando la atención a lo largo y ancho de todo el mundo por las serias implicaciones, positivas y negativas, que tiene en la vida cotidiana de los que lo practican.

Pokémon Go es el nombre del juego. El ejecutivo principal de Niantec, la compañía creadora, John Hanke, indicó que se inspiró en un video jocoso de Google donde aparecían figuras de los famosos personajes mezclados con escenas del mapa del buscador. Se preguntó: ¿Por qué no hacerlo realidad? Dos años de trabajo colaborativo le permitió responder esa pregunta. El juego salió al mercado en algunos países. La gran cantidad de descargas lo convirtieron en un éxito viral instantáneo.

En la República Dominicana todavía no se ha lanzado oficialmente, pero millares de descargas ilegales se están efectuando cada día. No tardaremos en ver por nuestras calles a muchas personas buscando figuritas en los lugares públicos.

El desarrollo de la tecnología de realidad aumentada supone futuros cambios para experiencias más prácticas y trascendentes que el juego. Nuestra manera de disfrutar del arte en un museo o las compras en un centro comercial.

Esas aplicaciones no tardarán en llegar, pero mientras tanto tendremos que lidiar con la cantidad de jugadores que abandonarán el cómodo sillón para salir a las calles.

El mejor consejo que podemos dar a los miles de aficionados que se apuntarán a esta nueva tendencia es practicarla con moderación,  La prohibición en museos, hospitales, escuelas y centros de trabajo comienzan a adoptarse. Lo recomendable aquí es cuidarse del robo de celulares en las calles de nuestras ciudades.