Aristóteles, en su Política, escribió que un Estado no podría ser bien gobernado sin magistraturas que garanticen el buen orden y la tranquilidad.

La policía cumple esa función en los Estados modernos. Existen países sin ejércitos, pero no existe ninguno sin policía. La existencia de este cuerpo de naturaleza civil es imprescindible.

En la historia dominicana la función policial la han ejercido diferentes instituciones desde la Santa Hermandad Nueva de los Reyes Católicos, la Gendarmería de inspiración francesa y hasta la actual Policía Nacional. El cambio, como en todo, es la constante.

Lo único común a todas fue y es su dependencia directa al gobernador colonial o a los presidentes, según el caso. Siempre hemos tenido una policía para la conservación de la gobernanza y nunca una policía para los ciudadanos. 

Las muchas mutaciones y el largo recorrido no han sido suficientes para convertir a la institución policial en un cuerpo al servicio de la sociedad.

El botón de muestra: si un grupo de ciudadanos decide protestar pacíficamente, la policía reprimirá y no protegerá a los ciudadanos en su manifestación, como sucedería en cualquier país civilizado.

En los últimos años hemos vivido esfuerzos tímidos para producir esa nueva policía, pero siempre se choca con el escollo de los intereses creados.

Ese cambio es indetenible. Lo ideal sería que se produjera de manera concertada entre la policía y los actores sociales involucrados en su reforma. Las promesas van y vienen, pero parece ser un tema tan espinoso que todos los presidentes, hasta ahora, terminan cediendo.

Las constantes noticias que dan cuenta de la participación de agentes de la policía en actos criminales, la queja por los bajos salarios y la denuncia del coronel acosado por un general presentan un cuadro de un gran deterioro en esa institución.

El cambio voluntario se convertirá en un cambio por obligación.

La mayoría de los dominicanos queremos una transformación de la Policía. Si seguimos dilatando este proceso ineludible, asistiremos al colapso total de esta institución. Entonces, ¿qué esperan?