La interpretación con un mínimo de honestidad intelectual del procedimiento aprobado por el pleno de la JCE conduce a la conclusión de la falta de correspondencia con el art. 127.

Las reticencias y terquedades de la JCE en el tema de sentido común de cumplir con lo establecido en la normativa electoral vigente, sin duda, complica el ambiente electoral.

La visita de los candidatos de la oposicion con el objetivo de solicitar formalmente la utilización del voto manual a todos los niveles es un gesto que no puede ser ignorado.

El organismo electoral es el árbitro del proceso y, como tal, se debe a todos los participantes y a la ciudadanía. Las decisiones que tome deben satisfacer a la mayoría de los actores involucrados.

El documento que recoge la descripción del procedimiento del conteo automático simplifica de tal modo los pasos que deja como convidados de piedra a los delegados de los partidos.

No se entiende que se pase por alto la necesidad de sacar las boletas para confrontarlas con el número de concurrentes o la imprescindible operación de lectura en voz alta y exhibición a los delegados presentes.

La JCE está facultada para aplicar la norma vigente, pero no para cambiarla. El procedimieto descrito constituye una clara violación del proceso legalmente instituido.

El afán modernizante no puede sobrepasar lo que la norma permite. El deseo de terminar rápido no puede, bajo nigún concepto, estar por encima de la necesidad de terminar bien.

La cultura política dominicana, caracterizada por el descreimiento y la resistencia a reconocer la derrota, no permite la aplicación de ninguna novedad que no sea mayoritariamente aceptada.

El conteo automático es una novedad y, como todo lo nuevo, necesita ganar la confianza general para imponerse como una nueva costumbre.

El presidente de la JCE, Roberto Rosario, debe aceptar la solución de compromiso de utilizar el conteo manual junto al automatizado, para eliminar la posibilidad de que una cantidad masiva de impuganciones haga cuestionable la legitimidad del proceso electoral.