No somos un Estado de derecho, porque ningún poder está sujeto a la ley. Las decisiones se toman atendiendo a las conveniencias y no a las normas.

La Cámara de Diputados aprobó la sustitución de la presidenta de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Michelle Cohen, violentando el procedimiento consignado en la ley orgánica que regula la institución.

  La integración del Consejo Directivo de la Comisión es una resposabilidad del Congreso. La Cámara de Senadores debe escoger tres miembros y la Cámara de Diputados dos. La selección debe hacerse partiendo de un grupo de cinco miembros presentados en cada Cámara. El período de duración en funciones será de dos años para los escogidos en el Senado y de cinco años para los escogidos por los diputados.

La renovación de los miembros del Consejo Directivo debe hacerse parcialmente cada tres años. En un primer grupo de tres y posteriorme los dos miembros restantes. En ningún caso la norma reconoce la posibilidad de sustituir un solo miembro.

 La atribución de escoger al que fungirá como presidente corresponde al Consejo Directivo de la Comisión por votación de los miembros y de acuerdo con los procedimientos establecidos en los reglamentos.

Los miembros del Consejo Directivo tendrán el carácter de inamovibles durante el período para el cual fueron designados. Además pertenecerán al régimen de Servicio Civil y Carrera Administrativa para garantizar dicha seguridad.

El período de gestión de Michelle Cohen comenzó en el mes de abril del año 2013. La sustitución no podía ser anterior al vencimiento del período de cinco años.

El procedimiento de sustitución para los miembros del Consejo Directivo de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, tramitado a través de la Cámara de Diputados, tampoco podía tener como objetivo único la sustitución de la presidenta del Consejo. La ley no reconoce esta posibilidad.

El Poder Ejecutivo, impulsado por confusas urgencias, precipitó una sustitución que a todas luces incumple lo indicado en la norma. La acción pone en cuestión la fortaleza de la institución.