El gobierno de Colombia y las autodenominadas "Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia" llegaron la tarde del 23 de septiembre a un histórico acuerdo con el que se visualiza sellar la paz en el país. 

Esto, después de más de medio siglo de combates, los cuales causaron más de 220 mil muertes y casi ocho millones de víctimas. 

"El 23 de marzo de 2016, a más tardar ese día", explicó el presidente colombiano Juan Manuel Santos, "estaremos dando un adiós definitivo a la última y más larga guerra de Colombia y de América", refiriéndose al plazo máximo para cumplir las condiciones propuestas. 

A continuación recordamos otros momentos difíciles en las relaciones entre ambos grupos

1. El primer golpe a la paz

En 1998, el entonces candidato Andrés Pastrana ganó las elecciones presidenciales, con una propuesta de un proceso de paz. El grupo consiguió una franja de territorio a cambio de sentarse a negociar. Sin embargo, el trato les fortaleció y en lugar de una solución, empeoró el problema. El proceso fracasó en 2002 y Pastrana consiguió que las FARC fueran reconocidas como un grupo terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos. 

2. Álvaro Uribe y la mano dura

Durante su presidencia, las tropas de las FARC fueron reducidas a la mitad. En el año 2008, "Tirofijo", fundador del organismo, falleció de un infarto. También en julio de ese año se llevó a cabo la liberación de Ingrid Betancourt, excandidata presidencial secuestrada por las FARC. 

3. Un posible proceso de paz

En junio de este año, el Congreso del país aprobó el Marco Jurídico para la Paz, el cual brindaba herramientas para una negociación con las FARC. El 27 de agosto de ese año, el presidente Santos firmó un acuerdo en La Habana, Cuba, para comenzar con el diálogo. 

4. Un diálogo con altibajos

Este proceso tuvo aciertos y desaciertos. El 20 de agosto de 2013, las FARC reconocieron que tienen parte de la responsabilidad en las víctimas causadas por el conflicto armado. En julio de 2015, estuvo a punto de romperse, tras una serie de ataques, pero finalmente se anunció un alto al fuego, el cual derivó en el proceso signado ayer en Cuba.