La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en sus inicios Universidad Santo Tomás de Aquino, cumple hoy sus primeros 477 años de fundación, la cual tomó forma mediante la Bula In Apostolatus Culmine, emitida por el Papa Paulo III.

El documento informaba de la elevación a universidad la categoría de Estudio General que los dominicos regenteaban desde el 1518, en Santo Domingo, sede virreinal de la colonización y el más viejo establecimiento colonial del Nuevo Mundo, conocido a partir de la llegada de Cristóbal Colón a América.

Así como la alta casa de estudios pasó de un nombre a otro, ha pasado por distintos procesos, los cuales le hacen merecedora de más de una crítica, tanto a favor como en contra.

El alma mater de cientos de miles de dominicanos y dominicanas, ha sido escenario de grandes batallas.

En el siglo XX, la más ardua: conseguir la asignación de medio millón de pesos para poder propiciar que muchos jóvenes se convirtieran en profesionales.

Lucha que se consolidó en 1969 cuando los uasdianos tomaron las calles de Santo Domingo para reclamar la asignación de un mayor presupuesto.

Las manifestaciones iniciaron luego de que el Consejo Universitario de la universidad se pronunciara al respecto. Reclamó que la universidad no podía operar eficientemente con un presupuesto de 300, 000 pesos mensuales. Monto que recibía en ese momento del Estado.

Y es que para 1969, la UASD contaba con 7,730 estudiantes, 540 empleados, 484 profesores y en ella se impartían 38 carreras, de acuerdo con el documentalista e investigador, René Fortunato, quien ha dedicado su carrera profesional a la realización de audiovisuales sobre hecho históricos dominicanos, para lo que lleva a cabo una ardua investigación.

UASD siempre ha estado al “pie del cañón”

Para lograr la asignación del presupuesto solicitado, se organizaron manifestaciones públicas, producto de una articulación eficaz de estudiantes, profesores y empleados que tenían el mismo objetivo: lograr un mayor presupuesto para la autónoma.

Tras meses de reclamo las autoridades de la UASD lograron su cometido y miles de estudiantes se beneficiaron del medio millón conseguido mediante las protestas.

Fueron muchos los jóvenes dominicanos y dominicanas que terminaron su carrera universitaria, gracias a este logro colectivo y así este hecho se consagró como uno de los tantos en que la universidad más antigua del Nuevo Mundo reta y cumple su papel de ser garante de la educación superior en República Dominicana.

Sin embargo, han pasado más de cuatro décadas y la alta casa de estudios ha visto desvanecer sus perspectivas de mejora.

La universidad dejó atrás la aplicación del discurso que tanto repitió durante su reclamo de medio millón. Se olvidó de adecuar esa academia a los avances tecnológicos, aplicados al proceso enseñanza-aprendizaje, tan importante para formar profesionales basados en competencias, para cumplir con las exigencias actuales del mercado laboral.

Transformaciones necesarias

Las aulas de la universidad son las mismas que han recibido a los estudiantes por décadas.

Solo pobladas por butacas y pizarras de madera, generalmente verdes o blancas, las cuales admiten tiza o marcador removible, para escribir sobre ellas.

Las mismas que han visto los estudiantes por décadas.

“Las autoridades deberían invertir más en infraestructura de la universidad. Las aulas no están acondicionadas”, afirma Gabriel Guzmán, estudiante de comunicación social de la UASD.

Guzmán precisa que también hay problemas con los profesores y profesoras, de quienes dijo, se limitan a cumplir un horario, sin entender que el magisterio es una profesión que se ejerce por pasión.

Agregó que los maestros y maestras acuden a las aulas a impartir docencia, sin reparar en brindar orientaciones a sus estudiantes, quienes en muchos casos ni siquiera saben si terminarán la carrera, debido a la precariedad económica de la mayoría del estudiantado de la autónoma.

Para el también asesor de la Asociación de Estudiantes de Comunicación Social de la UASD, los estudiantes viven en incertidumbre y en adición son maltratados por empleados y maestros de la casa de estudios.

“La mayoría de los profesores solo están pendientes del sueldo que reciben, no de los estudiantes”, indicó Guzmán aunque reconoció que hay muchos docentes buenos y bien preparados.

También criticó la forma de impartir docencia. Sostuvo que en la universidad se da más teoría que práctica, lo que provoca que los estudiantes se sientan inseguros al tratar de insertarse en el campo laboral.

“Se debe hacer una inversión en la planta física de la UASD”, reclamó Gabriel, quien cursa el noveno semestre en la UASD y dice estar cansado de escuchar a sus compañeros quejarse de las precariedades que le afectan.

Hay que recordar que una gran parte de los estudiantes que ingresan a la UASD son dominicanos y dominicanas de escasos recursos económicos que se benefician del bajo costo que tiene una carrera en esa academia.

Falta tecnología

Al visitar cualquier aula de la UASD se puede observar la ausencia de recursos tecnológicos a ser utilizados para la docencia.

Lo único que se puede encontrar es un data show y una Laptop, propiedad de profesores o estudiantes, quienes voluntariamente llevan sus equipos hasta, para realizar las disertaciones que requieren ser proyectadas durante las horas de docencia.

La universidad no posee los recursos tecnológicos adecuados para que los casi 200 mil estudiantes que acuden a recibir “el pan de la enseñanza” puedan montarse en el tren de la modernidad que ya pasado por muchas universidades del país, las cuales en muchos casos reciben a los alumnos que desertan de la UASD, por estar acorralados por grandes precariedades que no les permiten aprovechar de la mejor manera los cuatro años reglamentarios de la mayoría de las carreras impartidas en la academia.

A diferencia de muchas las universidades privadas del país, la UASD se mantiene a la espera de insertar la tecnología en el proceso de enseñanza, a pesar de poseer un presupuesto que ronda los siete mil millones de pesos y que parece no ser suficiente para la adquisición de equipos que permitan a los docentes actualizarse y actualizar a los estudiantes, empalmando la teoría de las aulas con las mejores prácticas profesionales que bien pueden ser habilitadas a través de simuladores y programas especializados en cada área del conocimiento.

Posiblemente esa realidad es la que deja fuera a la UASD de la lista de las mejores universidades del mundo en 2015, a pesar que en años anteriores había logrado colarse.

Su situación no es la mejor

En 2013, la UASD, junto a otras universidades, estuvo en la lista de las mejores de América Latina, según la firma QS Latin American University Rankings. Y es que la UASD cada año entrega a la sociedad dominicana más de 12 mil profesionales de distintas áreas del saber, dentro de esos médicos, abogados y maestros de escuela, carreras más concurridas en esa academia.

A pesar de esa cantidad de egresados, así como del esfuerzo que se hace por tener estándares de calidad adecuados, la UASD enfrenta situaciones que le impiden mantenerse dentro de la lista de las mejores universidades.

Este año la universidad estatal quedó fuera de la lista que recoge los nombres de las universidades.

No es todo, la misma firma ofrece una lista que recoge la situación de este tipo de academias por país y en esa también la UASD se encuentra por debajo de otros centros de estudio.

Ocupa el cuarto lugar dentro de las universidades dominicanas, en una lista que solo evalúa 11.

Ante este panorama, las autoridades universitarias solo han destinado “sus cañones” a lamentar el bajo presupuesto que recibe, quizá en períodos anteriores vitales para la mejora de la educación, y no han valorado aspectos como la inversión que hace en la nómina de empleados y profesores, considerada por muchos como excesiva.

El reto de la UASD

La asignación del presupuesto que la UASD espera, unos 10 mil millones de pesos, sería la mejor noticia que esa academia podría recibir antes de finalizar el 2015. Sin embargo, y pese a que desde el Gobierno se incrementó 600 millones al presupuesto que en 2014 se le otorgó, más que en conseguir ese monto, el reto de la universidad es saber invertirlo y que la sociedad dominicana evalúe como correcta la inversión.

En ese sentido, junto al reclamo “Lo justo para la UASD”, que agrupa a profesores y empleados de la institución, a través de las cuentas de redes sociales oficiales de la universidad, se ha iniciado una campaña de concienciación para explicarle a la gente en qué la UASD invertirá el 5% del Presupuesto Nacional, en caso de conseguirlo.

“Fortalecimiento de la investigación.

150 proyectos como parte de su línea”, sería una de las áreas de inversión del presupuesto, según uno de los mensajes colgados en la cuenta de Twitter de la UASD, con el que busca decirle a la población por qué exige el monto que del Presupuesto Nacional que por ley le corresponde.

El reto de la UASD es precisamente ese: invertir el monto que el Estado le asigne en la generación de proyectos de investigación, equipos tecnológicos, laboratorios modernos y en mejorar la calidad de la educación que ofrece.

Además de lograr acondicionar mejor los espacios dedicados para recibir a los alumnos que buscan convertirse en profesionales, quienes acuden a las aulas buscando ser entes productivos y generadores de riquezas, a través de la herramienta más propicia para ello, la educación.