Promesa y lentitud. Un ritmo lento y continuos aplazamientos matizan la remodelación de calles y obras en la Zona Colonial.

La primera ciudad de América se mantiene sumergida en una restructuración que quienes la habitan, visitan con frecuencia o trabajan allí no le ven final.
Iniciados a mediados de 2013, los trabajos todavían muestran resagos en la habilitación de las calles Las Mercedes e Isabel La Católica, con escombros y adoquines pendientes de colocación.
Un recorrido permite observar la acumulación de basura en esas vías,  con focos de contaminación, ratas y malos olores que aquejan a visitantes y residentes.


Las últimas promesas del Ministerio de Turismo  de terminar las obras citaban el 30 de junio como tope, pero esta resultó una fecha más en una cadena de aplazamientos sucesivos. “El proyecto se habló de ser un trabajo por etapas, en tramos de dos cuadras y entregado en tres meses, pero en construcción sabemos se dura más tiempo”, expresa Pedro del Castillo, representante de la Unión de Juntas de Vecinos.


Sin embargo, desde coordinación del Programa de Fomento al Turismo Ciudad Colonial, la perspectiva es de optimismo y normalidad en el avance de las obras. “Vamos trabajando con un ritmo que entendemos nos permitirá hacer la ejecución financiera del programa en el tiempo estipulado”, sostiene la coordinadora general, arquitecta Maribel Villalona .


Aunque tampoco dio fecha final, aseguró que “el proyecto está prácticamente concluido”, pues “ya todas las calles están abiertas al tráfico”, a lo que agregó: “Solo esperamos por unos equipos de mobiliario urbano que ya han sido emboscados desde su país de origen”.
Además de los baches viales que todavía se perciben en las calles citadas, queda pendiente el soterrado de los cables de tendido eléctrico y telefónico.

Pocos ingresos:


“La venta es nula, la construcción sí ha afectado el negocio, este era rentable”
Ramón Cáceres, empleado.

Inconvenientes:


“Qué no sucede”, el agua potable sale con el olor a cloaca, las ratas son increíbles, no chiquitas unos turpenes
Ivelisse Mejía,  Residente.


“Las telefónicas ya han comenzado a instalar los gabinetes y registros requeridos, y EdeEste ha iniciado el proceso de licitación a los fines de las redes eléctricas”, sostuvo la profesional. “El Ministerio de Turismo y la ciudadanía en general solicita a estas empresas agilizar los trabajos a los fines de que lo antes posible se puedan remover los postes y eliminar todo ruido visual en la zona de obras”.


Para Castillo, mientras el cableado de la electricidad y las comunicaciones no esté instalado de forma soterrada, no se podría decir que los trabajos están terminados. El directivo clama además para que el Ayuntamiento del Distrito Nacional se encargue de todas las calles terminadas y asegure su limpieza. Entiende que no solo debe limpiar la parte frontal, la Catedral o los museos, sino todo el entorno, para evitar bacterias, plagas y  brotes de enfermedades.


“Uno de los puntos más débiles que le veo al proyecto de remozamiento es que nunca se creó un plan de parqueos, tanto para los visitantes en la Zona Colonial como para los comerciantes y residentes. Al contrario, se eliminaron unos 700 parqueos lo cual crea un gran problema”, puntualizó Del Castillo.

Relanzamiento:


Este centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, es sometido a remodelación vial, reconstrucción de fachadas y monumentos y colocación de señales que limitan la cantidad de espacios para vehículos y facilitan la circulación peatonal por la zona.


El interés de transformar y poner más vistosa la ciudad  antigua le ha costado al Gobierno un préstamo de 30 millones de dólares al Banco Interamericano de Desarrollo y 1,2 millones  al Estado dominicano, cierre de negocios a comerciantes y problemas sanitarios.  Villalona sostiene que “el proyecto está concluyendo con un aumento estimado de poco más de un 22% (...)  lo que entra de dentro del margen previsible en una obra de estas dimensiones y complejidades”. Eso incluye el el tramo de unos 100 metros de la Arzobispo Portes comprendido entre Arzobispo Meriño e Isabel la Católica.

Menos ventas:


La lentitud de las transformaciones ha generado a los dueños de restaurantes, tiendas y diversos comercios pérdidas de hasta un 90% de sus productos, aunque Turismo asegura que un censo de establecimientos de la Unidad Coordinadora del Programa (UCP) determinó que se han generado 320 nuevos negocios.   


“Al principio afectó mucho, y más después del derrumbe del Hotel Francés, pero gracias a Dios de ahora en adelante será para mejor”, comentó Oscar Contreras, propietario de Taínos Cigar Shop. Sin embargo, “todavía no puedo hablar de recuperación al 100% del comercio”.


Villalona sostiene que el remozamiento a la Zona Colonial opera dentro de los plazos esperados, porque, partiendo de 2012, fue ideado como un plan a cinco años.