El candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, prometió en San Pedro de Macorís que rescatará los sectores productivos de esa provincia como parte de su programa de inversión pública del Estado.

Dijo que el Gobierno que se propone encabezar a partir del próximo 16 de agosto impulsará una política agresiva para atraer nuevas inversiones en San Pedro de Macorís, no solo turismo y zonas francas, sino también en nuevos proyectos agroindustriales en las tierras ociosas del Consejo Estatal del Azúcar.

Explicó que de acuerdo con estudios realizados por técnicos dominicanos, la industria del etanol podría generar miles de empleos en las antiguas comunidades cañeras de esa provincia oriental y ayudar al país a reducir la dependencia del petróleo y de otros combustibles importados.

El candidato opositor dijo, en nota de prensa enviada por su equipo de campaña, que “el gobierno del cambio” especializará una parte significativa del presupuesto nacional para atender las necesidades prioritarias de San Pedro de Macorís, incluyendo la ampliación del acueducto, la solución del grave problema del drenaje pluvial, la construcción de un nuevo mercado público, la rehabilitación del muelle y el remozamiento del Malecón.

Abinader se refirió a un reciente pronunciamiento de la Cámara de Comercio y Producción de la “Sultana del Este”, en el que se queja de la escasa inversión pública en la provincia y asegura que en los últimos cinco años San Pedro de Macorís ha estado fuera del presupuesto nacional.

El candidato sostuvo que la falta de planificación que a su juicio ha caracterizado el gobierno de Danilo Medina ha determinado que la inversión pública se haya distribuido de manera irracional, con gastos desmesurados en áreas improductivas, y una escasa asignación de recursos para apoyar el desarrollo productivo y mejorar la calidad de vida de la agente.

Además, Abinader dijo ayer “Día de San Valentín” que el mejor mensaje de amor y amistad que puede enviar la clase política al pueblo, es “cambiar la situación de desigualdad de oportunidades entre géneros, y adoptar medidas que cambien radicalmente la cultura de violencia que afectan a las familias”.