El Servicio Nacional de Salud (SNS) informó que sometió a la Justicia a uno de los empleados del hospital Padre Billini, de la capital, acusado de sustraer de su almacén medicamentos de alto costo con un costo en el mercado de casi dos millones de pesos.

El acusado, Ezequiel de los Santos Caraballo, supuestamente robó 19 unidades de Mercera (Eritropoyetina) y 14 unidades de Mabthera (Rituximab), valoradas por un monto preliminar de 1,9 millones de pesos.

Se explicó que el pasado 25 de octubre, la encargada del almacén de dicho hospital, al hacer los cruces con los formularios de entrega correspondientes, notificó la falta de algunos medicamentos y por investigaciones internas del hospital Padre Billini se determinó que De los Santos Caraballo confesó y ubicó los medicamentos sustraídos supuestamente con la intención de venderlos.

Los medicamentos pertenecientes al 'stock' de alto costo sustraídos en el centro asistencial, fueron entregados en la fiscalía del destacamento policial de la Zona Colonial del Distrito Nacional.

De acuerdo a la investigación realizada por el departamento de seguridad del centro de salud, la cámara de video localizada en el almacén de medicamentos, muestra la fecha y la hora en la que el imputado sustrajo los medicamentos, luego de concluir su horario de trabajo.

El inculpado, valiéndose de llaves que no debía portar, penetró y realizó las sustracciones antes descritas, convirtiéndose en autor del tipo penal de robo asalariado, en contra del hospital Padre Billini, según lo expresa la querella.

El director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud, Nelson Rodríguez Monegro, quien se constituyó en actor civil, dio instrucciones a la dirección jurídica del SNS a los fines de realizar todas las diligencias procesales con la finalidad de llevar a las últimas consecuencias este hecho y que los implicados en el mismo reciban todo el peso de la ley.

Rodríguez Monegro argumentó que espera que la acción llevada a cabo por el SNS, sirva de ejemplo a cualquier integrante de la institución que dirige, para que no incurran en ningún acto que transgreda las leyes y los principios éticos que deben caracterizar a un servidor público.