La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (Adocco), planteo que la Junta Central Electoral (JCE) debe convocar a una cumbre donde participen todos los sectores de la vida nacional, con el objetivo de evitar que se produzcan hechos de violencia que pudieran empañar el ejercicio soberano que encarnan las elecciones de mayo 15.

En alusión al asesinato al candidato a senador por ese partido y ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, Mateo Aquino Febrillet, la entidad sugiere la participación un encuentro entre los líderes de los partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil como los colegios profesionales, líderes de opinión, así como los representantes de organismos multilaterales.

Para la organización de la sociedad civil constituye una preocupación el hecho de que partidarios de los mismos partidos o coaliciones sean quienes se están enfrentando de manera violenta, señaló en un comunicado.

En este sentido, aludió a las muertes de dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), durante su proceso interno el pasado diciembre y lo ocurrido el pasado viernes, en que dos candidatos a diputados por el Partido Revolucionario Moderno, PRM, se vieron involucrado en un incidente que terminó quitándole la vida a Febrillet, de lo que se acusa al dirigente del transporte y aspirante a diputado Blas Peralta.

El coordinador general de Adocco,Julio Cesar De la Rosa Tiburcio, solicita del presidente de JCE, Roberto Rosario, que convoque con carácter de urgencia la citada cumbre, en momentos que se advierte que el proceso podría verse salpicado con sangre por la complejidad de unas elecciones múltiples.

El vocero de la entidad también solicito del jefe de la Policía Nacional y del Ministro de Defensa que ordene la incautación de todas las armas asignadas por ambas instituciones a políticos y particulares amparados en los famosos formularios 25, luego de comprobarse que el arma con la que se asesinó a Febrillet, estaba amparado por esa vieja práctica.

Adocco manifestó su consternación por la muerte de Febrillet, quien tuvo la intención de seguir aportando a la nación dominicana desde un espacio en el Congreso Nacional, como lo hizo durante tantos años desde la academia.