Al menos cuatro mujeres han muerto en los últimos cinco años en Santiago tras someterse a cirugías estéticas para adelgazar, aumentar sus glúteos y tratar de rejuvenecer.

El martes las autoridades de Salud Pública en Santiago clausuraron temporalmente la clínica Doctora Maritza Jiménez, ubicada en la avenida Hermanas Mirabal, de esa ciudad, luego de que Ramona Franco Cruz (Rony), de 24 años, falleció al someterse a un proceso para aumentar sus glúteos.

Salud Pública, conjuntamente con el Ministerio Público y agentes de la Policía, intervino el lunes dicho centro de salud, alegando que violó la ley 42-01 y su reglamento 1138-03 sobre habilitación.

Sus familiares dicen que pagó 65.000 pesos por la cirugía y señalan al médico Oscar Polanco como el responsable de practicarla, aunque éste niega que participara en el proceso quirúrgico.

En el mes de febrero de 2015 falleció Sara de los Ángeles Martínez, de 39 años, quien residía en El Jobo de Tamboril, al someterse a una cirugía estética para adelgazar en la clínica Ideamec, de la avenida República de Argentina, de Santiago, la cual fue clausurada por las autoridades.

Por ese caso, fue señalado también el cirujano Polanco, el cual un tribunal lo envió a prisión preventiva como medida cautelar, pero tras una revisión de la coerción fue dejado en libertad.

También murió Ely Estephani Peña Placencio al someterse a una cirugía estética en 2014 en el clausurado centro Ideamec.

En 2011, Dora Suero, de 47 años, residente en el sector de Hato Mayor de Santiago, falleció al hacerse una liposucción en el Ideamec. Su intención era verse más delgada y por consiguiente más joven, pero perdió la vida.

De acuerdo a sus familiares, esta última víctima habría pagado 135.000 pesos para someterse a ese proceso estético.

Este miércoles fueron interrogados por el Ministerio Público varios médicos, enfermeras y personal administrativo de la clínica Maritza Jiménez, donde Ramona Franco Cruz (Rony), fue sometida a una cirugía que le costó la vida al ser recluida en estado de gravedad en el centro médico Cibao de Santiago.

La psicóloga Josefina Medina Martínez dijo a Efe que muchas mujeres, aún conociendo los riesgos a que se exponen, se someten a esos tipos de cirugías, debido a las presiones que reciben.

"Quieren lucirle bien al esposo, al novio y otras lo hacen para aumentar su ego y tratar de verse casi igual de cuando eran adolescentes, pero es un error, porque a la naturaleza y al tiempo nadie puede pasársele, todo es un proceso", indicó.

A este respecto, la experta en conducta humana agregó que la mejor forma de lucir bella y joven, es llevando una dieta alimentaria adecuada, hacer ejercicios y evitar el estrés.

Subrayó que los hombres con el tiempo abultan su abdomen, echan canas en sus cabezas, quedan calvos y que las mujeres, aún así lo siguen amando.

No obstante, explicó que cuando éstas comienzan a cambiar su contextura física, muchos hombres optan por dejarlas por otras más jóvenes y que eso llena de temor a muchas féminas.

De su lado, la portavoz de la Coordinadora de Mujeres del Cibao, Yolanda Santana, proclamó que la cultura machista que existe en una sociedad patriarcal como la de República Dominicana, impulsa a muchas a mujeres a someterse a ese tipo de tratamientos médicos.