Dos personadas fallecidas y 49 heridos, tres de ellos en estado de gravedad, fue el resultado de un incendio premeditado y un posterior motín en el interior de la cárcel de Chiclayo, en Perú.

Uno de los reos roció con pegamento líquido a otro de los internos, identificado como Frank Sánchez, y posteriormente le prendió fuego, cuyas quemaduras le provocaron la muerte mientras era trasladado al hospital de Las Mercedes.

El jefe del Instituto Nacional Penitenciario, Juan Magán, indicó que ordenó la apertura de una investigación para averiguar cómo llegó el pegamento líquido al dominio del recluso que provocó el incendio.

Un comunicado del representante del Defensoría del Pueblo en la región de Lambayeque, Julio Hidalgo, afirmí que el incendio dejó 14 heridos, tres de ellos de gravedad. Pero uno de ellos, identificado como Jaime Gil, falleció horas más tarde en el Hospital Regional de Lambayeque, según medios locales.

El informe de la Defensoría añadió que después del incendio hubo una reyerta de otros reclusos que degeneró en un motín, donde terminaron heridas 35 personas, entre los que hay 20 reos por impactos de balas de goma y 15 policías.

Magán declaró que las autoridades lograron retomar el control de la prisión tras más de cinco horas de protesta en las que los internos llegaron a quemar colchones.