El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, calificó como un “incidente muy grave” la explosión que se registró la noche del sábado en la ciudad, y confirmó que, inicialmente, la consideran como un “acto intencional”.

Las autoridades de la ciudad informaron que el saldo actualizado de víctimas es de 29 heridos, uno de ellos grave, y aseguraron que no existen amenazas específicas contra Nueva York de parte de algún grupo terrorista.

En una rueda de prensa en la zona donde se produjo la explosión, De Blasio confirmó que la policía estaba investigando esta noche la posibilidad de un segundo artefacto explosivo, a unas cuatro manzanas del lugar donde estalló el primero.

La explosión que sacudió la noche del sábado el barrio de Chelsea se registró hacia las 20.30 hora local, con fuerte ruido, e hizo temblar el suelo, según testigos de los hechos.

La policía y los bomberos creen que el artefacto, del que no han dado detalles, se encontraba dentro de un contenedor de basura.

Una imagen de un contenedor fue publicado en las redes sociales por la unidad de contraterrorismo de la Policía, aunque no precisó si en él estaba el dispositio explosivo o fue impactado por este.

“Se trata de un incidente muy grave”, afirmó De Blasio en su rueda de prensa, acompañado por autoridades del Departamento de Policía de Nueva York y del cuerpo de bomberos.

“Creemos que se trata de un acto intencional (...) No hay evidencias de una conexión terrorista. Se trata de información preliminar hasta el momento. No hay una amenaza específica contra Nueva York de parte de alguna organización terrorista”, agregó.

La explosión ocurrió horas antes de que comiencen a llegar a la ciudad casi un centenar de gobernantes que participarán desde el lunes en una cumbre que organiza la ONU y en el debate de alto nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Entre las personalidades que estarán presentes figura el presidente estadounidense, Barack Obama, quien arribará a la ciudad este domingo.

Preguntado por De Blasio si la explosión de esta noche puede tener vinculación con estos actos, el alcalde dijo que “es muy pronto para saberlo”.

Ni De Blasio ni los responsables de la policía y de los bomberos dieron información sobre las investigaciones que se llevan a cabo acerca de la posibilidad de que haya otro artefacto explosivo que no estalló a unas cuatro manzanas de la primera explosión.

Las autoridades pidieron a la gente que reside en el área investigada que se alejen de las ventanas por precaución.

“Se está investigando todavía”, afirmó, tajante, el jefe de la policía de la ciudad, James O’Neill, quien hoy estaba cumpliendo el primer día completo en ese puesto, en sustitución de Bill Bratton.

Los responsables de la ciudad tampoco quisieron aventurar si ambos casos tienen vinculación con la explosión de un artefacto en la localidad de Seaside Park, en el vecino estado de Nueva Jersey, que no causó víctimas ni daños materiales graves.

Esta bomba estaba dentro de un contenedor de basura y estalló poco antes de que pasara por allí una carrera popular, que al comenzar con retraso evitó que el impacto de la explosión pudiera causar víctimas.