Alemania está a la espera de que un millón de inmigrantes entren al país este año, tal y como fue pedido por el diputado local, canciller Sigmar Gabriel. La declaración viene justo después de los controles que ha establecido Berlín en sus fronteras del sur, hecho que ha tenido repercusiones en toda Europa. Por ahora, Alemania está recibiendo a muchos más refugiados que todos los otros países de la Unión Europea, y ha presionado a otros países para que tomen acciones en la reunión extraordinaria que se ha llevado a cabo en Bruselas este lunes 14 de septiembre y que juntó a los ministros de asuntos exteriores de distintos países.

Yves Pascouau, analista migratorio del Centro de Políticas Europeas, think tank de Bruselas, Bélgica, explica a Publimetro lo que significa todo esto para Europa.

¿Por qué Alemania ha cerrado sus fronteras a los migrantes?
– La situación en Alemania se ha vueltoe extremadamente difícil de manejar. En menos de un mes Múnich ha recibido a casi la misma cantidad de personas que toda Francia en 2014. Por lo tanto, por razones de seguridad pública y porque la capacidad de recepción está sobrepasada, se tomó la decisión de reabrir los controles fronterizos con Austria.

¿Qué es lo que a causado esto?
– Un efecto dominó. Después de la decisión de Alemania, algunos estados (Austria, Polonia, Eslovaquia, la República Checa) han decidido reabrir los puntos de control fronterizos, o están planeando hacerlo.

¿Qué podemos esperar de los movimientos de las autoridades?
– Por primera vez, algunos estados han reabierto los puntos de control fronterizos, específicamente por un tema de migración. Es urgente ahora enfriar la situación política y evitar una fragmentación del espacio Schengen.

¿Hay plazo para que la situación se resuelva?
– Podría ser que se organice una reunión extraordinaria entre los líderes de los gobiernos y de los estados en el corto plazo. De hecho, en esta circunstancia política tan difícil, la única institución apta para adoptar acuerdos de alto nivel es el Concilio Europeo.