Dos amigas de la presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, iniciaron este miércoles una campaña de recaudación de dinero para pagarle los viajes por el país, después de que el gobierno interino le restringió el uso de aviones oficiales.

La campaña fue lanzada en el portal “catarse.me”, volcado a la “financiación colectiva” a través de Internet, por Guiomar Lopes y Celeste Martins, amigas de Rousseff, que piden “sumar esfuerzos y contribuir a la resistencia para que el golpe no pueda avanzar”.

El pasado 12 de mayo, Rousseff fue suspendida de sus funciones para responder a un juicio político y sustituida en forma interina por su hasta entonces vicepresidente, Michel Temer, a quien acusa de haber dirigido una “conspiración” y haber promovido un “golpe”.

Pese a la suspensión de sus funciones, Rousseff conserva aún algunas prerrogativas del cargo, como el derecho a utilizar la residencia oficial de la Presidencia y aviones oficiales.

El gobierno interino, sin embargo, ha aclarado que el uso de aviones oficiales se restringe a vuelos entre Brasilia, donde está la residencia presidencial, y la ciudad de Porto Alegre, en la que Rousseff tiene su domicilio particular.

Rousseff acudió a la Justicia para que se le permita utilizar los aviones oficiales para dirigirse a cualquier destino, pero un tribunal decidió que cualquier vuelo que no fuera entre Brasilia y Porto Alegre deberá ser pagado por la propia mandataria.