El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales anunció hoy la puesta en marcha de más de una docena de acciones tendentes a la intervención y recuperación del Parque Nacional de Valle Nuevo, acordadas por el  Consejo de Co-Gestión de esta importante Área Protegida, también conocida como “Madre de las aguas”.

Entre las medidas se dispuso la supresión total de los predios agrícolas, por lo cual se decidió  la prohibición del ingreso de semillas, fertilizantes e insumos de uso agrícola y/o pecuario y se dispone además el otorgamiento de un plazo de 120 días a todos los ocupantes del parque  para el retiro del parque de productos de plantaciones de cultivos menores en proceso de cosecha.

Al vencimiento de dicho plazo, todo ocupante ilegal del área deberá abandonar voluntariamente estos predios de lo contrario será desalojado  en cumplimiento de las leyes ambientales vigentes.

En ese mismo tenor se dispuso la eliminación de las plantaciones perennes (fresa, flores y árboles frutales) otorgando un plazo de 120 días a los propietarios de dichas plantaciones para disponer de las mismas.  Otra medida de alto impacto, consiste en la remoción de tuberías, sistemas de regadío y acopio de aguas instaladas en el territorio del parque, con excepción 3 pequeñas represas ya existentes, dado que las mismas pueden servir de acopio de agua a los sistemas de control de incendios forestales ante el posible uso de  helicópteros  en su mitigación.

Además se otorga un plazo de 120 días para la salida de todos los animales domésticos y de crianza que pudieren estar siendo mantenidos por particulares en el Parque Nacional, en tanto que en general se aplicarán las normativas internacionales para la erradicación y control de especies invasoras.  Al mismo tiempo se ordena la limpieza y descontaminación de los residuos vertidos y derivados de la operación de las instalaciones de telecomunicación existentes en el parque por cuenta y riesgo de sus operadores o  propietarios, otorgándoles un plazo de 120 días para proceder de acuerdo con las normativas vigentes.

Para la aplicación de estas resoluciones, se reforzará la vigilancia técnica y militar, el cierre de caminos alternos que llevan al Valle, el establecimiento de nuevos puestos de control y vigilancia, así como el incremento en el número de guardaparques que prestan servicio en la zona.
 
Para el ministro de Medio Ambiente,  Francisco Domínguez Brito, es del más alto interés nacional que esta área sea preservada para garantizar el abasto de agua para las  presentes y futuras generaciones, así como salvaguardar los servicios ambientales que presta este Parque Nacional, cuyas características son invaluables y  únicas. En ese sentido, acogió en todas sus partes la Resolución del Consejo, en atención a los incesantes reclamos que han mostrado tanto el Consejo de Co-gestión del Parque Nacional Valle Nuevo así como diversos sectores de la vida nacional, a favor de que se proteja la integridad del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

“El presidente Danilo Medina ha dejado bien claro que este es el cuatrienio del agua, que para el Estado es prioridad la protección de las montañas donde nacen los ríos, entonces, como funcionario y como ciudadano hemos asumido el compromiso, porque si no cuidamos ahora la Madre de las Aguas, si no defendemos lo que nos queda del Patrimonio Natural, entonces estaremos destruyendo la vida, simplemente en poco tiempo no quedará agua para agricultura ni  tampoco para el consumo humano, simplemente no quedará nada” resaltó el Ministro Domínguez Brito.

El Consejo adopto las iniciativas en una resolución fechada el 21 de septiembre,  con la finalidad de que gradualmente se logre la mitigación de los impactos negativos acumulados por actividades ilegales y otras acciones que se han acumulado por décadas en el entorno de Valle Nuevo, degradando su frágil  ecosistema donde nacen 769 cuerpos de agua, estos inciden en una superficie de 908 de los 910 kms cuadrados que tiene el parque y que abastecen de agua gran parte de Santo Domingo, San Cristóbal, Baní, San José de Ocoa, Villa Altagracia, Bonao, Constanza, Jarabacoa, Rancho Arriba y numerosos acueductos rurales.

Son además la fuente que alimenta los más importantes sistemas de irrigación del país que benefician cientos de miles de tareas de tierras agrícolas: Ysura, Marcos A. Cabral y Yuna-Caracol, todos soportes indispensables para la seguridad alimentaria nacional.  Nutren además las presas de Sabana Yegua, Jiguey, Aguacate, Valdesia, Hatillo, Pinalito, Blanco, Tireo, Tireíto y Arroyón, a la vez que la cuenca alta del río Jimenoa, ubicada en Valle Nuevo suple parte del caudal que nutre la presa de Tavera. Todas las plantas de generación hidroeléctrica instaladas en estos embalses generan además energía limpia mientras regulan el flujo de los ríos que las alimentan.